Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

298 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas asiento y el respaldo para mayor comodidad, y sirve para sentarse o acos- tarse. Los hay también de enrejado de junco delgado y con respaldo sólo de madera. El dmrae de 1927 reiterando esta definición añade una ilustración del referen- te, que no ofrece muchas similitudes con la del sofá. Suponemos, vista esta, que se llama respaldo del canapé a las piezas laterales o cabeceras de este 121 : El Diccionario Histórico ( dh ) de 1933-1936 conjunta una serie de citas que se abren con la de Autoridades expuesta arriba. Sigue un par de ejemplos de 1782, tomados de los Aranceles reales recopilados en uno, para el más pronto y uniforme despacho en las Aduanas , que no parecieran hablar de un mueble acolchado o particularmente cómodo: “ Canapés de madera de pino, pintados o sin pintar, con asientos de enea, cada uno trescientos mrs.” Aranc. De Aduanas , 1782, p. 153. “Juncos enteros y partidos para asientos y respaldos de sillas y canapés de red” Idem, p. 184. Otra autoridad de fines del siglo xix sí parece darnos la idea del mueble acol- chado: “Sola, mustia, desairada, / gime sobre un canapé .” Bretón, Poesías , ed. 1883, t. 5, p. 289. Y una última autoridad, Juan Valera, definitivamente nos pone ante un mueble de exteriores, de paseo público o de jardín: 121 Cf. nuestra última cita en el acápite 1 (de El loco Estero ).

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