Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

280 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas La lengua escrita, en ese mismo largo periodo continúa siendo arcaizante, pero el arcaísmo presenta muchas variantes en los numerosísimos textos bi- zantinos y posbizantinos. Solo para ejemplificar con un caso esta realidad, podemos examinar los escritos de Eugenio Vúlgaris (1716-1806), una de las mayores –si no la mayor– figuras de la Ilustración griega. Sus obras de filo- sofía las escribe en griego antiguo, pues estima que es la única forma en que puede expresarse la más elevada de las disciplinas. Sus obras teológicas se escriben en una lengua que no es exactamente la antigua, pero que es muy arcaizante. En cambio, su importante defensa del derecho del pueblo grie- go a liberarse del yugo turco, sus notables στοχασμοι εις τους παροντας κρισιμους καιρούς του οθωμανικου κρατους Reflexiones sobre los críticos tiempos actuales del Estado Otomano están escritos en una lengua arcaizan- te, pero bastante απλή, sencilla, que puede ser comprendida por un lector co- rriente con alguna instrucción. Por último, en parte de su correspondencia, la dirigida a amigos muy cercanos, el prelado escribe en el griego dialectal hablado en las Islas Jónicas (había nacido en Kérkira, Corfú). Así, pues, te- nemos cuatro “formas” lingüísticas distintas, utilizadas por un mismo au- tor. Una de ellas representa la lengua hablada en su natal isla de Corfú. En Grecia, al obtenerse la independencia del Imperio Otomano, en 1830, se planteó el problema de qué modalidad lingüística adoptar. A nosotros, los hispanoamericanos, nos parece extraño tal problema. Ni el más “extremista” enemigo del dominio colonial español se hubiera preguntado en los años de la independencia: ¿qué lengua vamos a utilizar ahora en nuestros países indepen- dientes? ¿Qué duda podría caber de que seguiríamos hablando y escribiendo el idioma castellano? En los mismos años de la independencia, y de los primeros pasos del na- ciente Estado griego, entre las distintas voces que se alzan en torno a la cues- tión de qué lengua se adoptará, podemos citar aquí dos que reflejan claramente conceptos sociales. Por una parte, tenemos un texto del poeta Dionisio So- lomós (1798-1857), cantor de la épica revolución libertaria que se inició en 1821, y a quien se mira como la cabeza de la llamada “Escuela Jónica”. Los poetas de esta “escuela” provienen todos de las Islas Jónicas y escriben poesía en la lengua que hablan, la dimotikí. En su Diálogo , escrito en 1824, en plena guerra, compara a los arcaístas, a los que llama “sapientísimos” ni más ni me- nos que con los turcos, que han oprimido ferozmente al pueblo helénico duran- te siglos y que ahora reprimen con violencia brutal el alzamiento emancipador: “¿Acaso tengo otra cosa en mi mente que libertad y lengua? Aquella ha comenzado a pisar las cabezas turcas; esta pisará pronto las cabezas ‘sapientí- simas’; y después, abrazadas ambas, avanzarán en el camino de la gloria, sin volver atrás, aunque algún ‘sapientísimo’ grazne o algún turco ladre. Porque para mí son iguales los dos” 107 . 107 Solomós D. (1957) Diálogo. En Ápanda Obras Completas, p. 446. Λογιώτατος, es el término con que los demoticistas llamaban, con sentido despectivo, a los arcaístas.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=