Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
279 L a solución del milenario problema …/ Miguel Castillo Didier Pero la tendencia aticista se hace definida y se vigoriza en los siglos I a. de C. y d. de C., para alcanzar su máxima expresión en el siglo ii : la Segunda Sofística acoge el aticismo en su programa. El centro principal de este movi- miento o tendencia va a estar en Roma. Allí el aticismo retórico cuenta con la simpatía de los romanos cultos. Y allí es donde este aticismo se aúna con el aticismo gramatical. Bajo el emperador Adriano (117-138), se puede decir que un verdadero centro del aticismo léxico y gramatical está instalado en la capital del Imperio Romano. Poco después, bajo Marco Aurelio (69-180), florece Frínico el Sofis- ta 104 . En su obra Selección de verbos y nombres áticos , Frínico prohíbe el uso de una gran cantidad de términos y expresiones que encontramos en la lengua neotestamentaria. Manolis Triandafilidis, en su magna obra Gramática Neo- helénica Introducción Histórica , 1938, reproduce 404 palabras o expresiones que no deben usarse según Frínico 105 . Una proporción muy importante de estas palabras la hallamos precisamente en el Nuevo Testamento . Se puede apreciar así que ya existe un abismo entre la lengua hablada, na- turalmente evolucionada y el modelo aticista que prescribe el Sofista. Podemos decir, entonces, que a esas alturas, siglo ii d. de C., la “diglosía”, el uso de dos formas marcadamente distintas del griego, es una realidad 106 . Se habla de una manera y se debe escribir de otra. El término “diglosía”, “bilin- güismo”, no es exacto, por cuanto no se trata de la coexistencia de dos lenguas vivas, sino de la coexistencia de dos formas de la misma lengua, una de las cuales, la hablada, es una lengua viva, mientras la otra es una modalidad solo escrita, no es un medio vivo de comunicación entre hablantes. Pero en Grecia, a falta de otro término, se ha consagrado “διγλωσσία diglosía” para señalar esa realidad peculiar, que, con matices varios, se mantuvo hasta 1976, pasando por la última época de la koiné, por el griego medieval y por el griego moderno. Durante el milenio bizantino (s. iv - s. xv ) y durante los cuatro siglos del dominio otomano, la lengua griega continúa evolucionando hasta llegar en las centurias xi y xii a mostrar las características esenciales del neogriego. 104 O. Hoffmann y A. Debrunner (A. Scherer): Historia de la lengua griega . Traducción A. Mo- ralejo Laso, pp. 306-307. 105 Manolis Triandafilidis, destacado lingüista y gramático, quien dedicó su vida al estudio y defensa de la “dimotikí”, en una obra monumental Gramatikí tis neohelinikís glosas Histori- kí Isagoyí Gramática de la lengua neohelénica Introducción histórica, Atenas 1938, entrega esos ejemplos. La obra de Frínico )Eklogh/ r(hma/twn kai/ o)noma/twn a)ttikw=n Selección de verbos y nombres áticos fue publicada por W.G. Rutherford en The new Phrinichu s, Lon- dres 1881. 106 El tema del aticismo como origen de la diglosía bizantina y neogriega fue extensamente estu- diado por Triandafilidis en sus obras (O a)tikismo/j kai/ h( a)rch/ th=j diglwssi/aj El aticismo y el comienzo de la diglosía , e (H Kainh Diauñhkh kai/ o( prw=toj dhmotikismo/j El Nuevo Testamento y el primer demoticismo , Atenas 1937. Reimpresos en Obras Completas , Tesaló- nica 1963, volumen V.
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