Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
271 A lgunas observaciones sobre el perfil …/ Fernando Zúñiga el tipo más frecuente a nivel mundial). También la clasificación propuesta por Haspelmath (2013) es correcta: con respecto a las cláusulas construidas so- bre el verbo elun ‘dar’ y tomando en cuenta tanto el marcaje nominal como el verbal, el mapuzugun pertenece al tipo llamado “construcciones de objeto secundario”. El ejemplo (10) ilustra este último punto: el sujeto aparece mar- cado con el sufijo verbal - n ‘ 1 sg . ind ’; el objeto primario (el receptor) aparece marcado con - fi ‘3P’; y el objeto secundario (la dádiva) no aparece marcado en el verbo. (10) Küla-ke elu-fi-n mansana. tres- nsg dar-3P- 1 sg . ind manzana ‘Di tres manzanas a cada uno / una manzana a cada grupo de tres’. (Smeets 1989: 140, mi glosa y tra- ducción) Sin embargo la clasificación de la alineación del marcaje exclusivamente ver- bal propuesta por Siewierska (2013c) sí necesita una revisión. Esta autora ca- racteriza al mapuzugun como perteneciente al tipo de alineación jerárquica, la cual se define como sigue: “el tratamiento del A y el P depende de su ránking relativo en las jerarquías referencial y/u ontológica. El argumento que ocupe el lugar superior recibe tratamiento especial, con detalles que varían de una len- gua a otra” (mi traducción). El ejemplo utilizado por Siewierska para ilustrar dicho tipo de alineación consiste en algunas formas verbales seleccionadas de una lengua algonquina norteamericana, el cri de las praderas (11). Si bien hay diferentes aspectos de dichas formas que serían relevantes para una compren- sión cabal de la morfología en juego, baste mencionar aquí el hecho normal- mente presentado en libros de texto y estudios tipológicos de alineación: la marca de 2ª persona (el prefijo ki -) es neutral en cuanto a su función (su forma es idéntica independientemente de si dicha persona es sujeto u objeto) y tiene prioridad por sobre otros prefijos (p. ej., aquellos de 1ª persona, ni -, y aque- llos de 3ª persona, o -), ya que esta lengua ordena las personas unas respecto de otras según la jerarquía 2 > 1 > 3. (11) a. ki-sēkih-i-n (2-asustar- 2→1-1/2 sg ) ‘Me asustas’. b. ki-sēkih-iti-n (2-asustar-1 → 2-1/2 sg ) ‘Te asusto’. c. ki-sēkih-ikw-w-ak (2-asustar- inv -3-3 pl ) ‘Te asustan’. (Zúñiga 2006, Apéndice 1) No es este el lugar de detallar por qué dicha caracterización breve de la mor- fología verbal del cri es insuficiente (véase Zúñiga 2006: Capítulo III). Me limitaré a continuación a observar que la clasificación de la morfología del mapuzugun en estos términos también lo es: no todos los sufijos personales de la lengua son neutrales respecto de su función sintáctica. Aun cuando varios de ellos son neutrales (p. ej., - n ‘ 1 sg . ind ’ , - m ‘2’), las marcas - fi y - mew no lo son; la primera corresponde a un objeto pacientivo de 3ª persona y la segunda
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