Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
225 D esplazamiento lingüístico y revitalización …/ Jorge Vergara et al. Aunque es muy importante la incorporación de educadores tradicionales, se debe reconocer las dificultades que presenta la enseñanza en medios urba- nos 84 . Paradójicamente, la mayoría de ellos “no ha transmitido su lengua al in- terior de sus familias; por lo tanto sus experiencias de enseñanza de la lengua se remiten a las prácticas pedagógicas en el marco del peib ” (Vergara, 2016). En los dos casos señalados la experiencia educativa es entendida como parte de un proceso en curso de revitalización lingüística del mapudungun (Salazar y Vergara, 2016: 1720) y gestada de manera autónoma por personas y organi- zaciones mapuches, aunque reciban apoyo estatal, de universidades o de ong s, etc. (Jofré, 2021: 54). Como plantea Brablec, a propósito de las experiencias de talleres de lengua mapuche en Santiago: para tener un impacto palpable en la revitalización de las lenguas indíge- nas, se debería facultar a las asociaciones mismas en el diseño y evalua- ción de estrategias que sean conscientes de las necesidades específicas, en tanto se basan en el conocimiento ancestral. El Estado debería jugar úni- camente un papel de apoyo en vez de hacer que las asociaciones indígenas compitan por financiamiento (Brablec, 2022: 82). Para Vergara, la actual generación de migrantes mapuches no practica el si- lencio o el olvido de la lengua, sino la “revitalización”, donde los jóvenes “han sido el motor en el proceso de revalorización de la lengua y la cultura” (Vergara, 2016). De ser así, se estarían resistiendo las grandes tendencias de desplazamiento de la lengua mapuche. Una confrontación –o resistencia so- ciolingüística– que tiene siempre grados y objetos diversos (Flores, 2018: 67). Por otro lado, se requiere de políticas lingüísticas transversales, que com- prendan tanto el ámbito comunicativo como simbólico y que se acompañen de un esfuerzo común por parte de activistas, hablantes y educadores, entre otros (cfr. Flores, 2018: 69 y 71). Será este grupo el que deberá considerar tanto el ámbito formal (como la gramática, el léxico, la ortografía, entre otros) como el del estatus o prestigio de la lengua. A su vez, se deberá tomar en considera- ción las diferencias entre las lenguas indígenas amenazadas en cuanto a su si- tuación sociolingüística (cfr. Flores, 2018: 64). Por último, deben incorporarse en las comunidades indígenas, considerando las perspectivas de sus hablantes, sus educadores, y ajustar la enseñanza de la lengua a las formas de aprendizaje tradicionales, propias de un lenguaje vivo (Espinoza, 2016). Un valioso antecedente al respecto son los resultados de una recien- te investigación del Ministerio de Educación, donde se indagaron seis pue- blos y lenguas (mapuche, aymara, quechua, kawésqar, yagán y lickanantay). 84 Para un muy interesante panorama sobre la experiencia de los talleres de mapudungun en Santiago, véase Brablec (2022).
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