Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
223 D esplazamiento lingüístico y revitalización …/ Jorge Vergara et al. Por último al respecto, se tiene una lengua hablada por unos veinte hablan- tes: el kawésqar 82 , lengua que necesita de un trabajo urgente de revitalización lingüística, sobre todo por el decrecimiento de su población (Crevels 2012) desde la segunda mitad del siglo xix , aunque nunca fue un grupo numeroso (Sánchez 1996: 80) 83 . Acerca del uso de la lengua, hacia 1950, Grete Mostny comentaba que: “con excepción de su jefe, que domina el castellano como cualquier extranjero de otra extracción lingüística, la mayoría de los alacaluf que hemos podido examinar necesitan a un intérprete cuando se les habla en castellano” (Lipschütz y Mostny 1950: 24). En 1978 Aguilera afirmaba que: “el contacto permanente con los indígenas impuso el uso del español, contri- buyendo al desarrollo del bilingüismo, con una restricción notoria de la lengua materna” (1978: 21). No haremos referencia a las lenguas dormidas, algo que ya tratamos en panorama en nuestro texto anterior (Chávez y Vergara, 2023: 624-627). 4. EXPERIENCIAS DE REVITALIZACIÓN DE LAS LENGUAS ORIGINARIAS HABLADAS EN CHILE La discusión precedente quedaría trunca sin considerar lo que hemos identifi- cado constantemente a lo largo de este artículo como el factor esencial de la re- vitalización lingüística: el papel activo de la comunidad. Es muy difícil hablar de un modelo de recuperación lingüística comprobado; no obstante, son muy meritorios los intentos de Fishman (1991 y 2001) con su Reversing Langua- ge Shift ( rsl ). La diversidad de las condiciones históricas, políticas y socio- lingüísticas es muy amplia y, sobre todo, existen pocos casos de recuperación lingüística exitosa de lenguas minorizadas. El más conocido es el hebreo en de quechua en la región de Antofagasta “in the Atacama desert oases of Ayquina, Cupo, To- conce and Turi” (2004: 188). Leclerc (2011: s.p.), a su vez, afirma que el quechua en Chile cuenta con “unos cientos de hablantes en la región de Antofagasta”. Crevels reafirma la falta de datos: “There are no real data on the number of speakers of Chilean Quechua, which leads to the cautions estimate of about 1,000” (2012: 191). 82 Llamada lengua alacalufe, así como su pueblo, sobre todo antaño. Es parte del grupo de len- guas habladas en Tierra del Fuego o fuéguidas (Sánchez, 1996: 80). Estas lenguas se dividen entre las habladas por los nómades de canoa y nómades a pie (Adelaar y Muysken 2004). Los kawésqar pertenecen a lo que fue el primer grupo, ya sedentarizados. 83 Bird en 1946 en el Handbook of South American Indians (coordinado por J.H. Steward, del Smithsonian Institute, en donde se trató en el volumen de The Marginal Tribes ) afirmaba que había unos miles de kawésqar en los tiempos de los primeros contactos (citado por Adelaar y Muysken, 2004: 553). A fines del siglo antepasado su número habría descendido a 800 personas (Bengoa, 2004: 585). Martín Gusinde, hacia 1922-1923 informaba acerca de unos 250 kawésqar (Gusinde, 1980: 250). A mediados del siglo xx la cifra disminuyó a unas 61 personas (Bengoa, 2004: 585). A principios de este su población se ha estimado en unas 101 personas (Bengoa, 2004: 588).
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=