Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
217 D esplazamiento lingüístico y revitalización …/ Jorge Vergara et al. pues “la lengua no es una herramienta” (Heidegger, 1954a: 157). Posterior- mente, y como se sabe, Heidegger abandonó esta perspectiva existencial del Dasein (Heidegger [1927] 2001, & 34:160-167) y le atribuyó un carácter on- tológico e inclusive místico (Rorty, 1993). En efecto, en Carta sobre el huma- nismo ([1949] 2004: 313), Heidegger sostuvo que “el lenguaje es la casa del ser”. Por eso, “los europeos supuestamente habitan en una casa muy distinta al hombre del oriente asiático” (Heidegger [1959] 2003: 90). Otro aspecto relevante en las reflexiones del filósofo alemán es el relacio- nado con el lenguaje originario, el que asocia con la poesía, pues, como sostie- ne citando a Hölderlin: “poéticamente habita el hombre” (Heidegger [1954b] 2004: 181-188). Heidegger afirma, como ya lo había hecho Fichte, que la len- gua es la que domina al hombre y no al revés (temática que, a su vez, será de- sarrollada posteriormente por el estructuralismo 66 ): “El hombre se figura que es el conformador ( Bildner ) y el maestro del lenguaje, mientras que este sigue siendo el dominador ( Herrin ) del hombre” (Heidegger [1954b] 2004: 148). No obstante lo anterior, Heidegger sostuvo que la lengua solo es posible gra- cias al ser humano y está en el centro de la existencia ( Dasein ) histórica de un pueblo (Heidegger [1934] 1991: 122 y 126), pero este no habla sino en rela- ción con las exigencias de la lengua: “El hombre habla ( spricht ) solo en tanto corresponde ( entspricht ) a la lengua. La lengua habla. Su hablar nos habla en lo dicho ( Gesprochenen )” (Heidegger [1959] 2003: 33). Hacemos nuestra la idea de Heidegger de que la lengua vive en sus hablantes, pero rechazamos, tal como hicimos referencia anteriormente, su reificación de la lengua, alimentada además por la idea de la Ursprache , la lengua originaria, el lugar de privile- gio de lenguas indoeuropeas como el griego y el alemán (Heidegger [1954a] 2004: 181-198). Por su parte, Wittgenstein aportó una noción clave: la de juegos de lengua- je ( Sprachspiele ): “La palabra ‘juego de lenguaje’ debe subrayar que el hablar ( das Sprechen ) el lenguaje ( Sprache ) es parte de una actividad o una forma de vida ( Lebensform )” (Wittgenstein [1953] 1999: §23, 11) 67 . Los juegos de lenguaje son innumerables, creados y recreados continuamente (Wittgenstein [1953] 1999: §23, 11). No forman un conjunto unido por rasgos comunes com- partidos, sino por lo que Wittgenstein denomina “parecidos de familia”: “las diferentes semejanzas que existen entre los miembros de una familia: talla, rasgos faciales, color de ojos, modo de andar, temperamento, etc., etc. Y diría: los ‘juegos’ conforman una familia” (Wittgenstein [1953] 1999: §67, 32). Así, desde esta perspectiva, las transformaciones de las lenguas indígenas podrían 66 “La lingüística nos pone en presencia de un ser dialéctico y totalizante, pero exterior o infe- rior a la conciencia y la voluntad. Totalización no reflexiva, la lengua es una razón humana que tiene sus razones y que el hombre no conoce” (Lévi-Strauss, 1962: 334). 67 O también: “Llamaré “juego de lenguaje” al conjunto: la lengua y las actividades con las que está entrelazada” (Wittgenstein [1953] 1999: §8, 5).
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