Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

215 D esplazamiento lingüístico y revitalización …/ Jorge Vergara et al. indígena 61 . El Estado y la sociedad chilena, aunque pueden y deben contribuir, no reemplazarán a los hablantes. Asimismo, la movilización política podría fa- cilitar la organización de la comunidad de habla para la obtención de apoyo del Estado y la sociedad chilena 62 . 2. PERSPECTIVA HISTÓRICO-TEÓRICA Nuestra reflexión busca conjugar la perspectiva sociolingüística con la dimen- sión histórica. Como hemos dicho, el examen de las lenguas indígenas en Chile requiere necesariamente considerar su relación con la lengua dominante, el español. Rodolfo Lenz 63 subrayó tempranamente que el contacto entre las len- guas y sus hablantes juega un papel esencial, una influencia mutua que se ex- tiende a todos los ámbitos de cada lengua, desde lo fonético-fonológico hasta lo gramatical y discursivo (Hasler et al. , 2020: 118-119) 64 . Por otro lado, desde una dimensión histórica, los fenómenos de contacto lingüístico deben ser en- tendidos de manera procesual y no como cambios a corto plazo, si bien existen 61 Véase, al respecto, el análisis de los hablantes mapuches actuales respecto de su lengua lle- vado a cabo por Caniguan y Cayuman (2024: 122-130). 62 No es menos importante considerar lo señalado por Caniguan y Cayuman (2024: 111-116) respecto de las “voces de alertas” mapuche sobre la pérdida de su lengua durante el siglo xx con estudios como los de Augusta (1903, 1910 y [1916] 2017), Lenz (1895-1897; 1904-1910 y 1917), Manquilef (1911, 1914 y 1916), Moesbach (1930, 1944 y 1962), Alonqueo (1985 y 2018), Catrileo (2005, 2010 y 2017) y Loncon (Chiodi y Loncon, 1999 y Loncon, 2002, 2017a y 2017b), entre otros. 63 Hacemos referencia a los Chilenische Studien , publicados en los Phonetische Studien de Wilhelm Viëtor (Marburgo, 1892-1893: tomo V, págs. 272-292; tomo VI, págs. 18-34, 151- 167 y 274-301). Asimismo, al Beiträge zur Kenntnis des Amerikanospanisch (publicado en Zeitschrift für romanische Philologie , XVII, 1893, págs. 188-214). No hemos tomado las referencias de sendos trabajos, sino de la versión en español El español en Chile. Trabajos de Rodolfo Lenz, Andrés Bello y Rodolfo Oroz en 1940 (Buenos Aires: Biblioteca Hispano- americana VI. Instituto de Filología, Universidad de Buenos Aires), con traducción, notas y apéndices de Amado Alonso y Raimundo Lida. De estos estudios, nos hemos centrado en la ya conocida tesis lenziana de que: “el español de Chile (es decir, la pronunciación del pue- blo bajo) es, principalmente español con sonidos araucanos” (Lenz 1940: 249). Esta tesis, en palabras de Sánchez (1992: 279, nota al pie 10) fue parcialmente refutada por Max Leopold Wagner y totalmente refutada por Amado Alonso, por lo que hubo un lapso de décadas hasta ser retomada y reivindicada más que nada por los mapuchólogos y estudiosos del contacto lingüístico (ver, al respecto, Contreras, 1989, Olate et al. 2011, Hasler y Soto 2012, Hasler et al. 2020, entre otros). 64 Tal como lo reflexionan Hasler et al. (2020: 118): “a partir de la información de que [Lenz] disponía tanto por su formación lingüística en Alemania como por su experiencia en Chile, se daban en este último país excelentes condiciones para estudiar el cambio lingüístico en situación de contacto y, consecuentemente, el modo en que las leyes de evolución lingüística operan en el contexto de un mestizaje extendido que va aparejado a la extensión de la lengua del poder conquistador”.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=