Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
212 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas [1953] 1998: 29), el único que está en una estrecha continuidad en su lengua y en su pensamiento con el mundo griego clásico 51 . La traducción latina o en lenguas romances representa, en cambio, “la primera etapa del proceso de cie- rre y enajenación de la esencia originaria de la filosofía griega” (Heidegger, [1953] 1998: 10-11). A partir de lo dicho, se puede corroborar que hubo en Alemania una co- rriente de nacionalismo lingüístico y cultural que se extendió al menos tres siglos, y para la cual la lengua alemana ostentaba una superioridad respecto a las demás. No solo se trata de la autovaloración de la lengua materna, como es posible encontrarla entre los hablantes de muchas otras lenguas; se trataría de una superioridad ontológica sobre los demás idiomas, a excepción del griego clásico, con el que se establece una relación de gran continuidad 52 . Muy por el contrario, si buscamos un momento cero, al menos en lo que implica Chile y sus lenguas, seguimos a Lenz, para quien la Völkerpsycholo- gie (psicología de los pueblos) de Wilhelm Wundt era fundamental 53 . Más que nada, nos interesa su planteamiento de que cada lengua tiene un modo parti- cular de unir las ideas 54 . Por lo tanto, que algunas lenguas carezcan de concep- tos abstractos, de acuerdo con Boas, no significa que sean “incapaces” para formarlos, “únicamente demuestra que la forma de vida de ese pueblo es tal que no los requieren y que, no obstante, podrían desarrollarlos en cuanto los necesiten” (Boas 1911: 54-55). Las lenguas indígenas tienen una existencia muy anterior a los nacientes Estado-nación latinoamericanos; a su vez, mu- chas de estas lenguas se han seguido hablando en grados diversos a lo largo de estos poco más de doscientos años de historia republicana chilena. Sin em- bargo, hasta hace algunas décadas, estas gozaban de un escaso o nulo recono- la política, la democracia y la posición central que ocupan en la creación griega” (Castoria- dis, 2005: 15). Véase también el incidente relatado por Víctor Farías entre el filósofo griego Anastasio Giannarás y Heidegger a propósito de la traducción de Heráclito (Farías, 2001: 9-10). 51 “Pienso en la particular afinidad interna de la lengua alemana con la lengua de los griegos y con su pensamiento” (Heidegger, [1966] 1976; 217). 52 “Aunque los aderezos sean otros, el lenguaje de Heidegger lleva la carga del purismo que a comienzos del siglo xx se presentaba como alternativa nacionalista al cosmopolitismo, a la mezcla, al lenguaje dúctil y permeable de algunos escritores” (Kovacsis, 2015: 186). Y la in- fluencia va más lejos, al nacionalsocialismo: “A juicio de Heidegger, “los pueblos” en nada se realizan tanto como en su filosofía y su lenguaje […]. Esta perspectiva fue radicalizada por el nacionalsocialismo hasta sus últimas consecuencias. Para el nacionalsocialismo, el eje Grecia-Alemania constituía el centro de la cultura universal” (Farías, [1987] 1998: 439). Karl Jaspers es aún más tajante respecto de la relación entre el lenguaje de Heidegger con el nazismo: “El lenguaje de los discursos del nacionalsocialismo de Heidegger es el mismo que el de su filosofía” (Jaspers, [1978] 1989: Notas 222, 240). 53 “Wundt es el único autor que ha tratado magistralmente toda la materia científica que tiene interés para nosotros, la psicología individual y étnica y la lógica” (Lenz 1925: 20). 54 Cfr. Sánchez (1992: 293), quien, a su vez, relaciona esta idea con el conocido planteamiento de B. L. Whorf.
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