Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

196 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas mantienen, pero se intensifican y se desplazan desde la comprensión hacia la producción oral o escrita. Así, algunos participantes describen incorporarse en los talleres de mapudungun como apoyo o kimelfe de clases. Ello implica no solo la realización de la clase, sino también la preparación y evaluación de ella; igualmente en la participación en organizaciones, quienes son nuevos hablan- tes expresan un especial esfuerzo por hacer uso de la lengua en ceremonias o al contactarse con otros pares. En cuanto a escritura, se declara que se usa con mayor frecuencia en redes sociales para hablar en mapudungun , pero también es problematizado por uno de los entrevistados, en tanto se requiere dar un paso hacia la oralidad. Así lo plantea Andrés: Yo creo que uno tiene más confianza en escribir que en el hablar. Creo que manejo mucho más la estructura al escribir que el hablar, mi pensamiento, así como en lo cotidiano del mapudungun , porque cuando quieres hablar te demoras mucho en procesar la información. […] Claro, las redes sociales, pero la verdad con amigos generalmente trato de escribirles, pero no sabes si estás hablando bien, porque tienes otra forma de hablar, otra estructura, entonces uno habla con ellos, pero es re poco, como que uno lo usa, pero muy reducido también. No lo uso para hablar. […] hay que mejorar, por- que también es necesario, porque si no va a quedar la escritura y no va a quedar la lengua. En este sentido, también existe preocupación de que la lengua se utilice ex- clusivamente en la escritura, retirándola a un espacio privado. Sin embargo también se evidencia que existen instancias de conversación con hablantes tra- dicionales que permiten conocer otras variantes lingüísticas y expresiones léxi- co-semánticas. Generalmente se despliega en conversaciones: suelen iniciarse con el saludo y preguntas de la familia, sin embargo muchas veces es complejo desarrollar interacciones exclusivas en mapudungun desde ambas partes. Por otro lado, hay un tipo de diálogos que son especialmente valorados por los neohablantes, que es conversar en el metro o en la ciudad, que puede implicar exponerse a miradas de desaprobación, considerando que dentro de la ciudad de parte de quienes son mapuche, existe una expectativa de poten- cial discriminación (Rojas et al. , 2016), pero que genera una gran satisfacción de los aprendientes. Sobre ello, uno de los entrevistados, Aliwen, enuncia que aprendió con un compañero de trabajo, lo que dio una mayor continuidad de uso de la lengua y la posibilidad de comunicarse con una persona exclusiva- mente en mapudungun . Sobre ello, indica: Y ahí con él aprendí un poco de cosas más complejas y era vernos todos los días, saludarnos y tratar de hablar mapudungun para que los demás no supieran de qué estábamos hablando, reírnos de nuestros jefes, reírnos de nuestros compañeros, tener una conversación particular, de seguir en el

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