Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

194 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas En cuanto a las prácticas, la más destacada es la participación en talleres e internados. En el caso de los primeros, se trata de cursos que se desarrollan una vez a la semana en unas, dos o tres horas, mientras los segundos impli- can procesos de inmersión de alrededor de dos semanas, en el que se avanza de manera intensiva y con mayor rapidez. Por otro lado, en cuanto al público que accede a estas instancias es similar, aunque en ambos casos tienen un foco importante en personas adultas, en ambos pueden participar personas menores de edad, que suelen acompañar a otros parientes. Por otro lado, entre los ejer- cicios que ambos comparten se identifican unidades temáticas como la pre- sentación personal, la familia, la descripción de lugares de origen, prácticas mapuche, entre otros. Igualmente, suelen tener un componente gramatical, es- pecialmente requerido por la estructura diferente del mapudungun al español, así como actividades con foco comunicativo como la recreación de posibles situaciones reales. En esta línea, es importante señalar que las metodologías de los internados se han orientado progresivamente a una mayor inmersión, tratando de evitar en clases los usos del castellano. Desde los participantes de Mapuzuguletuaiñ , un instituto dedicado a estas iniciativas, se señala que se ha transitado de un primer enfoque con un método gramatical y traducción hacia uno comunicativo. Uno de sus kimelfe declara: “aquí entran en juego estrate- gias que provienen del enfoque comunicativo, tales como juegos de roles, ac- tividades para romper el hielo, trabajos grupales en donde el estudiante ya no era un receptor pasivo, sino que pasaba a ser un partícipe dentro de la clase” (Mariano, 202: 58). Además de ello, se enseñan géneros discursivos propios del mapudun- gun , como el epew , que tiene una estructura similar a la fábula , o el nütram , la conversación, que pueden ser compartidos tanto por los kimelfe como por estudiantes que conozcan relatos o discursos de estos géneros. Dentro de los talleres e internados también se introducen aspectos pragmáticos y culturales, como la enseñanza de protocolos mapuche, por ejemplo, cómo compartir alimentos desde una perspectiva mapuche o saludar a autorida- des tradicionales. Igualmente, los espacios de las organizaciones y comu- nidades mapuche, para quienes pueden desarrollar estas visitas, puede ser un espacio para la socialización, en tanto se identifica a otros pares que conocen la lengua o participar en instancias en las que prima el mapudun- gun , como ceremonias, en las que los sujetos pueden observar y escuchar cómo se usa el mapudungun , así como participar de ellas de acuerdo con sus competencias lingüísticas. También encontramos interacciones con hablantes tradicionales; en ellas se puede intentar escucharlos y comprender sus discursos para posteriormente entablar diálogos con ellos. Se trata de un paso progresivo desde ser un oyente para participar más activamente de la conversación. Igualmente, en este proce- so se evidencian dificultades. Así lo describe Rayen:

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