Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

191 L a socialización lingüística del mapudungun …/ Javiera Quiroga Curin se les identifica como chillkatufe . Estas instancias de aprendizaje varían entre sí y pueden tener enfoques que priorizan la enseñanza gramatical o comunica- tiva del mapudungun . Los talleres suelen también tener niveles, que avanzan progresivamente. Aunque hay una concentración en el nivel básico y muchas veces se interconectan con otras experiencias de aprendizaje, como plantea Andrés, uno de los participantes: He ido a varios talleres, llevo más o menos dos veranos aprendiendo, como el verano del año pasado, fui a un internado lingüístico, pero an- tes había realizado un taller en la universidad. Ahí aprendí algunas cosas, pero la verdad es que no seguí aprendiendo, después de ir al internado, empecé a aprender más sistemáticamente, he seguido yendo a talleres. Los talleres pueden ser implementados tanto por hablantes como por nuevos hablantes. Los hablantes tradicionales pueden ofrecer una valiosa oportuni- dad para conocer el mundo mapuche tradicional, que puede ser menos acce- sible para los aprendientes. En el caso de los neohablantes, pueden tener una socialización más similar a la de los estudiantes, lo que facilitaría una mayor conexión. Además, comprenden mejor la experiencia de retomar su identidad mapuche en la ciudad, proceso que frecuentemente acompaña su participación en el taller. Por otro lado, una de las experiencias más significativas de aprendizaje co- rresponde a los internados lingüísticos, que consisten en espacios de inmersión de la lengua durante una temporalidad que suele durar alrededor de dos sema- nas, en las que se enseña mapudungun de manera intensiva e intentan replicar contextos naturales de enseñanza. Es reconocido como uno de los espacios de aprendizaje más significativos. Andrés indica que “fue mi primer acercamiento más profundo”, a la vez que Rayen señala que le ayudó a ordenar aprendizajes. Igualmente, Andrés explicita que fue un espacio no solo de aprendizaje de la lengua, sino de su propia identidad y relación con lo mapuche: En el internado uno conoce a mucha gente mapuche, y en particular, uno conoce a mucha gente de Santiago y, en general, siempre se conversa. Hay jornadas finales en que se cuenta la historia de cada uno y yo me di cuenta de que muchas de esas historias familiares en Santiago eran muy similares a las de mi familia. De haber llegado a Santiago y haber perdido el idioma, la lengua, la cultura. Como que todas esas cosas eran cosas que compartía- mos por el único hecho de ser mapuche. Yo me di cuenta de que también tenía de eso, que también era y que mi familia también lo era y que se ha- bía invisibilizado todo lo que había tocado vivir. De este modo, además de la socialización del idioma, también se socializa la historia del pueblo mapuche, del mapudungun y, con ello, la de los propios

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