Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas
187 L a socialización lingüística del mapudungun …/ Javiera Quiroga Curin vida de los sujetos y que es relevante para su construcción identitaria (Mieles y García 2010, Sánchez Hurtado 2001). Berger y Luckman (1986) en su clásico texto La construcción social de la realidad plantearon tempranamente una divi- sión entre una socialización primaria, que corresponde a la niñez y al círculo fa- miliar más cercano al individuo, y una secundaria, que depende de otros actores foráneos a la familia. Desde esta perspectiva, el lenguaje toma un rol más bien periférico, en tanto se entiende como un medio para la socialización de otros ele- mentos, pero no se ahonda en las particularidades del lenguaje como fenómeno. Desde la lingüística, Ochs y Schieffelin (1984) son quienes acuñan el con- cepto de socialización lingüística, que comprende el lenguaje como un ele- mento que se socializa y a la vez un medio para ello. En este sentido, resaltan el rol del lenguaje tanto como un elemento que se internaliza para participar socialmente, así como sirve de canal para la adquisición e internalización de principios y representaciones de la comunidad. En este sentido, los actores no solo alcanzan la competencia comunicativa, sino también pertenencia y legi- timidad (Duff 2007). También se trata de un proceso que no es exclusivo a una etapa de la vida, en tanto los adultos al ser aprendientes también pueden socializar otros valores y representaciones (Ochs y Schieffelin 2008). De este modo, cuenta con un componente cultural en la adquisición, reproducción y transformación de competencias y conocimientos culturales (Lee y Bucholtz 2015). Además de ser un proceso dinámico, no se trata de adquirir pautas ina- movibles, sino que pueden cambiar cómo grafican las investigaciones sobre los cambios del baby talk en Papua Nueva Guinea, en donde comunidades indígenas que no contaban con esta adaptación lingüística la han incorporado como resultado de la colonización (Kulick y Schieffelin 2004). En este sentido, comprenderemos la socialización lingüística como el pro- ceso de aprendizaje, uso y enseñanza de la lengua, es decir, como elemento socializado, pero también como un medio para participar en una comunidad y que es afectada por actores , prácticas e ideologías lingüísticas . Respecto a actores, entenderemos como tal a quienes ejercen influencia o poder respecto a capacidades socioculturales de otros sujetos (Ahearn, 2010), en específico, sobre el aprendizaje, enseñanza y uso de la lengua, como familia, pares, edu- cadores, entre otros. En cuanto a prácticas , implican acciones y maneras de hacer, específicamente, “aquellas significativas que ocurren rutinariamente en la vida cotidiana y que son ampliamente desarrolladas en el tiempo, portan ex- pectativas y normativas sobre cómo las cosas deberían hacerse” (Moore 2005: 3). De este modo, además de conductas, se relacionan con la disponibilidad de recursos o condiciones en que se desarrollan (Ochs y Schieffelin 2011). En re- lación con las ideologías lingüísticas , corresponden a engarces entre el mundo social y lenguaje que se expresan a través de concepciones o creencias en torno al lenguaje (Woolard 1998) y permite revelar ideas implícitas y normalizado- ras sobre el lenguaje, que influyen en su uso (Del Valle 2007). De acuerdo con Kroskrity, corresponden a:
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