Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

172 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas En el entendido de que la sl es un fenómeno inserto en la situación socio- cultural que viven los niños durante la infancia, el espacio-institución fami- liar se convierte en aquel donde niños y adultos construyen los significados, adquieren sistemas de creencias y valores. Lo anterior, con independencia de que los escenarios comunicativos durante la sl sean diversos, al igual que las percepciones y las competencias metapragmáticas que emergen a su alrededor. La familia, por lo tanto, es el espacio de socialización prototípico que con- tiene tanto la tg como los componentes fundamentales que permiten observar los procesos de sl . Al respecto, algunos de los estudios (Wittig, 2011; Olate et al. , 2013; Henríquez, 2014) nos detallan las dinámicas de transmisión y los agentes principales que movilizan la lengua en esta institución. Por ejemplo, Wittig (2011) consultaba a sus entrevistados por las personas con quienes ha- bían aprendido directamente mapudungun : en las respuestas se jerarquizaban las primeras menciones, donde aparecían padres y abuelos como primeras op- ciones de respuesta. Una lectura desde los procesos de sl nos permite, como es lógico, y tal como se muestra en todos los trabajos del corpus, notar que los agentes más importantes de la socialización son los padres y abuelos. Un punto que debe advertirse en esta reflexión tiene que ver con que los entrevistados de Wittig (2011) son hablantes adultos que viven en la ciudad, por lo que las respuestas que dan son orientadas desde sus experiencias infan- tiles, es decir, se están refiriendo a situaciones del pasado y, por lo tanto, el es- cenario de socialización se acerca más al modelo histórico-tradicional. ¿Qué ocurre actualmente?: bueno, aquellos padres y abuelos ya son abuelos y bis- abuelos, respectivamente. Esta apreciación de Wittig (2011) se ve corroborada con las dinámicas presentadas en el estudio de Olate et al. (2013), donde se muestra que son padres y abuelos quienes hablan la lengua, pero no necesaria- mente la transmiten. Este último escenario es el que se reporta en varios tra- bajos, exceptuando el caso, ciertamente idealizado, de la variedad pehuenche. Entonces, la relación entre tg y procesos de sl se hace patente en las di- námicas comunicativas dadas en la familia. Los papeles y la gestión de las lenguas, así como la construcción del miembro de la (las) comunidad (comu- nidades) se exhibe en este entorno. Por ello es crucial levantar una línea de es- tudios que acceda a las prácticas lingüístico-discursivas de la familia, así como a las políticas lingüísticas familiares (un avance en este dominio se observa en las contribuciones de Espinoza (en prensa), Espinoza y Ojeda (2023)). 4.3. S ocialización lingüística del pasado frente a la socialización lingüística del presente Un tema recurrente en los diversos estudios sociolingüísticos es el contraste entre las experiencias de sl del pasado, en la comunidad, frente a las expe- riencias actuales que se viven en entornos rurales y urbanos. Así, por ejemplo, en Lagos (2012) y Henríquez et al. (2021) se plantea que en las prácticas de

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