Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

109 A ntropología lingüística : bordes …/ Cristián Lagos Fernández tropología de entonces (Toscano 2019), uno que pensaba que la cultura estaba arraigada en los indígenas, permitiendo explicar por qué actuaban tan “diferen- te”. Además, la influencia que en la naciente Antropología en ese entonces te- nía la teoría estructuralista en Lingüística implicó que sus primeros exponentes se hicieran parte de una concepción monoglósica y formalista de las lenguas, además de una visión no situada y no agentiva del lenguaje y la comunicación. Así, todo este primer paradigma o momento inicial en la Antropología lingüís- tica (Duranti 2003), enmarcado en el momento de colaboración formalista en- tre Lingüística y Antropología, estuvo asociado a la descripción que se hizo de los sistemas lingüísticos –fonológicos, morfosintácticos, léxicos– de lenguas indígenas en Norteamérica, muy en la línea de la Antropología de “salvataje” (Redman 2021) propia de las primeras decadas del siglo xx 27 . Esto, por cierto, explica que uno de los cuerpos teórico-empíricos más identificados con esta interfase entre Lingüística y Antropología haya alcanzado fama y difusión en el ambiente científico de la época: la llamada Hipótesis Sapir Worf. Esta com- pilación era fiel reflejo de las tendencias teóricas y epistémicas de la época en ambas disciplinas. La hipótesis, construida ex post por Hoijer (1954) a partir de los postulados recogidos de los trabajos por separado de B. L. Whorf y de E. Sapir, daba cuenta de la relación determinante que existía entre la lengua y la visión de mundo –la cultura– de las comunidades, como una actualización con base empírica de las ideas filosóficas de Von Humboldt y Herder (Rei- ger y Xu 2017). Algo que claramente solo podía ser aceptado en el marco de una concepción monoglósica y no situada del lenguaje y que, por ende, hizo insostenible su vigencia cuando estos parámetros cambiaron para la teoría e identidad disciplinaria en Antropología y, en menor medida, para ciertas áreas y desarrollos en Lingüística (Philipson 2010, Otheguy, García y Reid 2016). Este primer momento en la Antropología lingüística, fundacional, descrip- tivista y formalista, desde el punto de vista de la influencia proveniente desde la Lingüística, tuvo su continuidad pasada la primera mitad del siglo xx , en un momento epistémico y teórico influenciado por la revolución cognitiva, asociada con el modelo chomskiano en Lingüística (Miller 2003). Frente a tal influjo, quienes trabajaban en su marco siguieron operando con los mismos parámetros del momento fundacional previo: (a) asumir que la Antropología lingüística trataba de describir las lenguas indígenas y que (b) la cultura estaba lingüísticamente codificada en la mente de los sujetos, por lo que (c) describir 27 Se denomina a esta primera etapa como de “salvataje” ( salvage anthropology ), toda vez que la Antropología se asoció profusamente con proyectos que buscaban registrar la mayor can- tidad posible de antecedentes de la vida de los pueblos que se creía estaban destinados a des- aparecer, en el marco de un paradigma evolucionista acerca de la cultura, que los catalogaba como versiones inferiores o primitivas de la humanidad que estaban destinadas a ser supera- das por la civilización (en tanto etapa final del desarrollo cultural de la humanidad), ya sea por sus armas o costumbres, en el marco de una industria colonial que se apoderaba de sus territorios y recursos.

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