Policy Brief - Testeo genético de DPYD precio a fluoropirimidinas en cánceres sólidos: una política sanitaria para reducir la toxicidad grave en oncología

9 1. Incorporar el test genético de DPYD como estándar de cuidado previo al uso de fluoropi- rimidinas Las autoridades sanitarias deberían incorporar el genotipado de DPYD como estándar de atención previo al uso de fluoropirimidinas. La evidencia de- muestra que el ajuste de dosis guiado por genoti- po reduce significativamente la toxicidad severa sin comprometer la eficacia. En línea con ello, la EMA recomienda evaluar la deficiencia de DPD antes de iniciar tratamiento. Varios países europeos ya han integrado esta práctica en sus sistemas de salud. Su adopción permitiría alinear a Chile con estándares internacionales de seguridad en quimioterapia. Se propone específicamente: I) Codificación FONASA: Crear e incorporar el código de prestación para la detección de va- riantes DPYD en el arancel de Laboratorio de Genética/Biología Molecular. II) Actualización GES: Incluir el test DPYD como prestación obligatoria en las canastas de cán- cer gástrico y colorrectal. III) Red de nodos: Implementar una red de al menos tres centros regionales (Norte, Cen- tro y Sur) con tecnología PCR-RT, asegurando tiempos de respuesta <7 días. 2. Implementar una estrategia de introducción gradual mediante programas piloto La implementación del test DPYD puede iniciarse mediante programas piloto en centros oncológicos de alta complejidad (hospitales universitarios, ins- titutos de cáncer o centros de referencia), permi- tiendo validar el flujo clínico-laboratorial, optimizar tiempos de respuesta y evaluar su impacto en la re- ducción de toxicidades, incluyendo la definición de población objetivo, variantes a analizar e integra- ción de resultados en la toma de decisiones (Ho et al. , 2025). La experiencia internacional respalda un modelo gradual, que facilita la adaptación del siste- ma y la generación de evidencia local para su esca- lamiento (Chan et al. , 2024). En una segunda etapa, el test podría extenderse progresivamente a hospi- tales regionales y centros oncológicos públicos. 3. Definir un panel mínimo de variantes DPYD con relevancia clínica Para garantizar la viabilidad del programa, se reco- mienda iniciar con un panel genético mínimo que incluya las variantes DPYD con mayor evidencia clí- nica, particularmente: • DPYD*2A (c.1905+1G>A)( rs3918290) • DPYD*13 (c.1679T>G)( rs55886062) • DPYD c.2846A>T (p.D949V) rs67376798 • DPYD HapB3 (c.1129-5923C>G)( rs75017182) Estas variantes explican una proporción significativa de la toxicidad grave por fluoropirimidinas y corres- ponden a aquellas incluidas en las guías internacio- nales de farmacogenética, lo que permite susten- tar un panel mínimo basado en evidencia robusta y validada. No obstante, a mediano plazo, el panel podrá ser optimizado mediante la incorporación de variantes relevantes para poblaciones latinoameri- canas (p. ej., rs2297595, rs1801265), en función de la evidencia emergente y de la diversidad genética regional (Farinango et al., 2022; Cerpa et al ., 2025). La implementación clínica del test DPYD puede inte- grarse en el flujo asistencial mediante un algoritmo simple que incluya la solicitud del test, el análisis de un panel mínimo (eventualmente ampliado según contexto local) y la toma de decisiones terapéuticas basada en el fenotipo metabólico del paciente. Este proceso se ilustra en la Figura 1.

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