Manual especializado para internados profesionales de fonoaudiología

96 Sección 4/ Trastorno del Espectro Autista desde una mirada Fonoaudiológica Sin embargo, no se espera una mirada sostenida, ya que puede resultar muy difícil para niños con TEA. Una mirada intermitente, mientras sea intencional, es su ciente como indicador de comunicación. b. Etapa emergente del lenguaje Rubin (2016) señala que, para las personas con TEA que se comunican mediante el habla, imágenes u otros símbolos, es recomendable usar combinaciones de palabras relacionales, como nombres y acciones, para expresar diversas funciones sociales, como hacer peticiones, comentar o compartir emociones. La integración efectiva de estas combinaciones en el método de comunicación de un niño/a puede ser un indicador positivo del desarrollo de un lenguaje creativo. Sin embargo, la tendencia de los niños/as conTEAhacia estímulos no sociales suele limitar su vocabulario, restringiéndolo principalmente a sustantivos o etiquetas de objetos (Williams, 2008). Por ello, es crucial motivar al niño/a a usar nombres de personas junto con palabras relacionales, como acciones, en lugar de depender exclusivamente de sustantivos y frases memorizadas. Por ejemplo, en lugar de una frase genérica como “La casa es amarilla”, se puede proponer algo más signi cativo, como “Papá llegó”. El uso de imágenes asociadas a acciones especí cas también puede ser una estrategia e caz, por ejemplo: “Pedro toma leche”. Según Rice et al. (2016), en esta etapa, el desarrollo de la capacidad simbólica debe incluir estrategias para mantener una atención conjunta coordinada. Esto facilita que el niño/a incremente tanto su interés social como su capacidad para enfocarse en múltiples elementos simultáneamente, como personas, objetos y símbolos. Las habilidades comunicativas en esta etapa deben trascender el acto de nombrar, pedir o repetir frases, enfocándose en incrementar la cantidad de interacciones comunicativas dentro de rutinas y actividades con un propósito de nido. Estas interacciones deben ser signi cativas, recíprocas y predecibles para el niño/a. Asimismo, el entorno social es fundamental, ya que el aprendizaje ocurre cuando el niño/a practica con distintos interlocutores, tanto coetáneos como adultos, en contextos naturales e inclusivos. c. Etapa de lenguaje conversacional Una vez que el lenguaje creativo y uido emerge, ya sea de forma verbal o mediante comunicación aumentativa, la capacidad comunicativa de la persona conTEA se convierte en un fuerte predictor de resultados positivos a largoplazo. Enesta fase, las personas suelen mostrar mayor motivación social, aunque las diferencias en el aprendizaje pueden di cultar la comprensión de los pensamientos y emociones de los demás. Por ello, es esencial priorizar su bienestar general y fomentar su sentido de competencia, especialmente en contextos como la sala de clases (Asaro-Saddler, 2016). El tratamiento en esta etapa se enfoca en los aspectos pragmáticos del lenguaje, buscando aumentar la conciencia del niño/a sobre las reglas sociales de la conversación, como la distancia interpersonal adecuada, el volumen de la voz y el estilo de habla apropiado. También es clave desarrollar lacapacidaddeconsiderar laperspectiva de los demás (Rubin, 2017). Las estrategias efectivas incluyen intervenciones basadas en la cognición social, que facilitan el aprendizaje de conductas sociales convencionales, y el uso de herramientas visuales para representar pensamientos, opiniones y emociones de los interlocutores (Crooke, 2016).

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