Manual especializado para internados profesionales de fonoaudiología
Manual Especializado Para Internados Profesionales De Fonoaudiología 95 1. Emparejamiento de un comportamiento comunicativo (gesto, vocalización) con contacto visual hacia el interlocutor, o alternancia de mirada entre el interlocutor y el referente del acto comunicativo. 2. Comportamiento posterior al acto comunicativo, como una pausa en la que el comunicador espera una respuesta o reconocimiento del interlocutor. Si no recibe respuesta, el comunicador puede repetir la señal, agregando comportamientos adicionales (como vocalizaciones) para asegurarse de que el mensaje sea reconocido como comunicativo (Iverson y Thal, 1998). Es importante señalar que, aunque el contacto visual es considerado una condición esencial de la comunicación intencional, en las personas con TEA esnecesarioconsiderarotrasseñalescomunicativas, ya que tienden a presentar un contacto visual menos frecuente (Akhtar y Gernsbacher, 2008). Vocalizaciones En el desarrollo lingüístico, las vocalizaciones cumplen un rol crucial, ya que desde edades tempranas los cuidadores tienden a responder a estasproducciones,atribuyéndolesintencionalidad. Cuando el bebé combina la vocalización con una mirada hacia un objeto o una persona, proporciona más información, lo que a su vez puede in uir en la respuesta del cuidador. Este intercambio crea un círculo virtuoso, donde el bebé ajusta la frecuencia y tipo de vocalizaciones en respuesta a las interacciones del cuidador (Franco, 2009). En los niños conTEA, el repertorio de vocalizaciones suele ser más reducido o atípico, lo que puede disminuir la responsividad de los cuidadores y, en consecuencia, las oportunidades de intercambio comunicativo (Akhtar, 2008). Durante la intervención, es fundamental acompañar las actividades con vocalizaciones, ya sea a través de onomatopeyas o con énfasis prosódico. Ejemplos: “Chu chu” al simular el ruido de un tren. “Deeeentro” al encajar un objeto. Gestos La aparición de los gestos entre los 8 y 14 meses marca un hito crucial en el desarrollo de la comunicación intencional, ya que proporcionan un signi cado más explícito en relación con el referente. En este contexto, los gestos deícticos, como dar, mostrar, pedir y apuntar, permiten al niño/a señalar el objeto de interés y dirigir la atención de otra persona hacia él. Los gestos son señales valiosas porque simbólicamenteanticipaneldesarrollodel lenguaje, al asociarse con palabras que enriquecen la comunicación verbal (Parlade, 2015). Sin embargo, los niños/as con TEA producen una menor cantidad y variabilidad de gestos en comparación con los niños/as con desarrollo típico. Además, tienden a utilizarlos con nes más regulatorios que sociales o para establecer atención conjunta (Winder, 2013). Este patrón impacta en las respuestas de los cuidadores, quienes suelennoreforzar el signi cado de estos gestos. Incorporar un símbolo verbal (una palabra) en un acto comunicativo intencional, especialmente cuando este añade signi cado al gesto, mejora la calidad de la interacción y enriquece las respuestas del entorno. Por ello, en el abordaje fonoaudiológico es fundamental acompañar los gestos con palabras durante las interacciones. Esto no solo refuerza su uso, sino que también amplía el repertorio gestual del niño/a. Ejemplos: “Dame” (extender la mano). “Hola” (mover la mano). Contacto Visual El contacto visual se considera una señal imprescindible de comunicación intencional. En gran parte de la literatura, no se atribuye intencionalidad comunicativa a un acto a menos que combine un comportamiento (gesto o vocalización) con la mirada dirigida al interlocutor (Crais, 2016). En el abordaje fonoaudiológico, se busca promover el contacto visual como una señal de comunicación.
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