Manual especializado para internados profesionales de fonoaudiología
82 Sección 4/ Trastorno del Espectro Autista desde una mirada Fonoaudiológica desviar la atención de estímulos en su campo visual o pensamientos actuales, así como para disociar sus respuestas (González et al., 2016). Respecto a la organización, plani cación y uso efectivo de estrategias, estos aspectos suelen estar comprometidos, loque inter ere conel desempeño en tareas. Como resultado, las actividades se abandonan, se realizan de forma incompleta o se construyen incorrectamentedebidoaproblemasen el seguimiento y la comprensión de instrucciones. En relación con la atención, los problemas en este ámbito afectan el funcionamiento cognitivo global, con especial impacto en la memoria de trabajo verbal y visuoespacial. Tanto el span atencional verbal como el visuoespacial se ven parcialmente modulados por una velocidad de procesamiento más lenta, lo que di culta el manejo de estímulos simultáneos. Las alteraciones en la cognición social, que incluyen la teoría de la mente, la atención compartida, el contacto ocular y la toma de perspectiva, contribuyen a dé cits en habilidades sociales, pragmáticas y en la autorregulación. En resumen, no existe un único per l neuropsicológico para las personas con TEA debido a la heterogeneidad de sus manifestaciones clínicas y a la ausencia de un marcador biológico especí co. Por esta razón, el diagnóstico es clínico y se basa en la observación de las conductas del niño(a), complementada con cuestionarios de reporte parental y entrevistas clínicas (Benítez, 2019; Campos, 2022; Ruiz Sánchez De León et al., 2016). Modelos teóricos que intentan explicar lo que ocurre en personas con TEA Gran parte de las di cultades neuropsicológicas descritas anteriormente en personas con TEA pueden comprenderse a través de tres modelos teóricos principales: Modelo 1: Teoría de la mente La teoría de la mente plantea que las personas con TEA tienen un dé cit especí co en la capacidad de identi car y atribuir estados mentales, creencias, deseos y sentimientos en los demás, lo que les impide predecir comportamientos ajenos (Leslie, 1987). Según esta teoría, las personas con TEA presentan un desarrollo alterado en la comprensión de los estados mentales de otras personas (Baron- Cohen et al., 1985). Esto explica varios aspectos de la sintomatología del TEA, como el deterioro en la reciprocidad social, las di cultades en la comunicación y la falta de intención de juego, atribuyéndolos a un único dé cit cognitivo. Además, aunque parcialmente, esta teoría aborda los dé cits en empatía, ya que las personas con autismo suelen a rmar que no saben cómo reaccionar ante las emociones expresadas por los demás (Baron-Cohen et al., 1985). Modelo 2: Teoría de la coherencia central débil Happé et al. (2003) propusieron que las personas con TEA presentan un estilo de procesamiento cognitivo centrado en los detalles, denominado “coherencia central débil”. Según esta teoría, estos individuos tienden a procesar mejor las características especí cas de un estímulo a expensas de su signi cado global, lo que puede ejempli carse con la metáfora de “ver los árboles más que el bosque”. En consecuencia, las personas conTEAsuelen tener unmejor desempeñoen tareas especí cas que en actividades más complejas, metacognitivas o globales. Este enfoque resulta útil para explicar características como la atención excesiva a los detalles, las conductas repetitivas y estereotipadas, la resistencia al cambio, la insistencia en la monotonía y las extraordinarias habilidades de memoria observadas en algunos casos (Gil & Ferrer, 2024). Modelo 3: Teoría de la disfunción ejecutiva La evidencia señala que las funciones ejecutivas están afectadas en los niños(as) con TEA. No obstante, estos dé cits no son exclusivos de este trastorno, ya que también se presentan en otros cuadros clínicos. Las investigaciones destacan que las personas con TEA suelen mostrar di cultades en la exibilidad cognitiva (perseveraciones),
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