Manual especializado para internados profesionales de fonoaudiología
Manual Especializado Para Internados Profesionales De Fonoaudiología 79 en los criterios diagnósticos, ampliaciones en la de nición de casos y un mayor reconocimiento del TEA por parte de los profesionales (Hervás, 2017). En Chile, un único estudio realizado en niños y niñas de 18 a 30 meses reportó una prevalencia de 1:51, con una proporción de 4:1 entre niños y niñas (Yáñez et al., 2021). Clasi cación diagnóstica según el DSM - 5 y la CIE-11 La publicación del DSM-5 en 2013 introdujo cambios signi cativos en la clasi cación del Trastorno del Espectro Autista respecto al DSM- IV-TR. En lugar de considerar tres ejes principales (interacción social, di cultades en la comunicación y comportamientos / intereses estereotipados), el DSM-5 los reorganiza en dos, ver gura 4.1: 1. De ciencias en la comunicación e interacción social: Este eje combina las di cultades en la comunicación y en la interacción social, reconociendo su interrelación profunda. 2. Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades: Este eje abarca los comportamientos estereotipados y los intereses restringidos. Estos cambios buscan simpli car el diagnóstico y re ejarmejor la interrelaciónentre lascaracterísticas del TEA (APA, 2014). Figura 4.1. Ejes centrales del TEA. Figura adaptada del DSM - 5 (2013) ElDSM-5 introduceunanuevacategoríadiagnóstica bajo la nomenclatura única de Trastornos del Espectro Autista (TEA), agrupando los distintos trastornos que en el DSM-IV-TR se consideraban subcategorías, como el trastorno autista, el síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo no especi cado, entre otros (Harris, 2014). Como parte del diagnóstico del TEA, el DSM-5 incorpora niveles de gravedad basados en los grados de apoyo necesarios para el desempeño en los ejes centrales previamente mencionados. Estos niveles se detallan en la Tabla 1. Esta nueva clasi cación supone un cambio importante, pasando de una aproximación categorial del autismo a una conceptualización dimensional, en la que se re eja el concepto de “espectro”. Esto signi ca que las necesidades y niveles de apoyo varían signi cativamente entre personas. La gura 4.2 ilustra el continuo de niveles de apoyo. Por ejemplo, al comparar las nomenclaturas previas con esta perspectiva dimensional, una persona diagnosticada anteriormente con el Síndrome de Rett podría requerir “ayuda muy notable” (grado3), mientras que alguien con el Síndrome de Asperger podría desenvolverse adecuadamente “con ayuda” (grado 1). Esto ejempli ca cómo el concepto de “espectro” captura las diferencias individuales. Figura 4.2. Continuum de los niveles de ayuda Nota. Figura de elaboración propia basada en el DSM - 5 (2013)
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