Manual especializado para internados profesionales de fonoaudiología
Manual Especializado Para Internados Profesionales De Fonoaudiología 41 con bolsa-mascarilla, intubación o reanimación cardiopulmonar. Estas intervenciones favorecen la expansión pulmonar, la reversión de la acidosis respiratoria (en la mayoría de los casos) y el inicio de respiraciones espontáneas (Moshiro, Mdoe & Perlman, 2019). Si la as xia se prolonga o es especialmente grave, la presión arterial sistémica puede disminuir hasta el punto en que fallen los mecanismos compensatorios, lo que provoca un colapso circulatorio. En consecuencia, los recién nacidos pueden desarrollar encefalopatía de moderada a grave, parálisis cerebral o incluso fallecer (Moshiro, Mdoe & Perlman, 2019). A largo plazo, la as xia neonatal puede causar secuelas neurológicas, retraso psicomotor, dé cit cognitivo, así como trastornos auditivos, visuales o del lenguaje (Miranda, Latambalé & Bouly, 2017). Figura 2.2. Enfermedad de membrana hialina (EMH). Material de Estudio Para profundizar más en esta temática, revisa la siguiente referencia Tejerina Morató, H. (2007). As xia neonatal. Revista de la Sociedad Boliviana de Pediatría, 46(2), 145-150. El artículopuede ser descargadoenel siguiente link: http://www.scielo.org.bo/pdf/rbp/v46n2/ v46n2a12.pdf Enfermedad de membrana hialina La enfermedad de la membrana hialina (también conocida como síndrome de di cultad respiratoria neonatal o distrés respiratorio neonatal) es la patología respiratoria más frecuente en los recién nacidos prematuros. Se debe a un dé cit de surfactante pulmonar, una sustancia que recubre los alvéolos y facilita el intercambio gaseoso. La falta de surfactante impide una adecuada oxigenación, lo que puede provocar el colapso de los alvéolos y el desarrollo de atelectasia. Esta enfermedad es una consecuencia directa de la inmadurez pulmonar en los recién nacidos prematuros. El surfactante pulmonar comienza a producirse en la fase canalicular del desarrollo fetal, aproximadamente entre las 24 y 27 semanas de gestación, pero su producción continúa hasta el término del embarazo (Pérez, Delgado, Aríz & Gómez, 2017). La enfermedad de la membrana hialina se clasi ca en diferentes grados de severidad según el nivel de atelectasia, el cual se puede evaluar mediante radiografía de tórax. Los grados I y II son formas más leves de la enfermedad, mientras que los grados III y IV corresponden a casos más graves (Pérez, Delgado, Aríz & Gómez, 2017) (ver gura 2.2). En la Tabla 5 se presentan los distintos grados de severidad de la enfermedad de la membrana hialina.
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