Manual especializado para internados profesionales de fonoaudiología

222 Sección 10/ Vías de alimentación: Generalidades y rol fonoaudiológico Compuestos nitrogenados no proteicos: • Lípidos: Proveen ácidos grasos y constituyen una importante fuente calórica. A nivel sistémico, son esenciales para la regulación del sistema inmunológico. • Hidratos de carbono: Fuente de energía que contribuye a la regulación de la osmolaridad metabólica. • Fibra dietética: Moléculas complejas que desempeñan un papel importante en la regulación de la in amación. Micronutrientes: Los micronutrientes incluyen tanto vitaminas como oligoelementos, esenciales para el correcto funcionamiento del organismo (Mateu De Antonio, 2018): • Vitaminas: Estas sustancias no pueden ser sintetizadas por el cuerpo y son fundamentales para un metabolismo adecuado. Se clasi can en hidrosolubles (vitamina C, vitaminas del complejo B, biotina, ácido fólico, entre otras) y liposolubles (vitaminas A, D, E, entre otras). • Oligoelementos: Presentan una concentración del 0,005% del peso corporal, se categorizan según su importancia nutricional en esenciales (zinc, cobre, magnesio, etc.), probablemente esenciales (boro, silicio, otros) y potencialmente tóxicos (aluminio, arsénico, úor, etc). ¿Cuándo se indica esta vía de alimentación? La administración de este tipo de nutrición puede indicarse en las siguientes condiciones de salud (Worthington et al., 2017): Alteraciones de la absorción gastrointestinal: Síndrome de intestino corto, atresia intestinal, enterocolitis necrótica, resección gastrointestinal masiva, traumatismos, fístula intestinal alta, enfermedad de la mucosa del intestino delgado (enteritis secundaria a quimio o radioterapia, enteropatía autoinmune, diarrea intratable), entre otras. Obstrucción intestinal mecánica: Enfermedades de tipo in amatorias, estenosis, carcinomatosis peritoneal, síndrome de la arteria mesentérica superior grave, causas quirúrgicas, vómitos intratables, entre otros. Restricciones para la alimentación por vía oral o enteral: Pancreatitis severa, hemorragia intestinal, síndrome compartimental intestinal, fístula pancreática compleja, gran quemado, estados prequirúrgicos. Trastornos de la motilidad: Íleo prolongado , peritonitis difusa, miopatía de órganos viscerales. Incapacidad para mantener acceso enteral : Inestabilidad hemodinámica o sangrado gastrointestinal activo. Vías de administración La NPTC se administra directamente al torrente sanguíneo mediante un catéter. Los criterios para su administración incluyen el acceso vascular y la cantidad de nutrientes necesarios (Muñoz y Zanuy, 2010). Vías de administración Periférica: Esta vía se instala generalmente en las extremidades superiores o inferiores, considerando aspectos como la osmolaridad de la solución. Entre susprincipalesbene cios sedestacansu fácil acceso y menor costo de mantenimiento. Se utiliza cuando se prevé un aporte parenteral de corto plazo, entre 10 y 14 días, como recurso complementario en situaciones donde la nutrición enteral (NE) no es viable o no se justi ca la instalación de un catéter venoso central (Worthington et al., 2017). Central: En este caso, la solución se administra directamente en vías de alto ujo, como la vena cava superior, la vena yugular interna, la subclavia, la vena cefálica, la basílica o la femoral. Este tipo de acceso puede ser de corta o larga duración, dependiendo del manejo del equipo médico, el servicio clínico y la evolución del paciente. A diferencia de la vía periférica, el acceso central permite la administración de soluciones de alta osmolaridad y es recomendado en personas que necesitan aporte parenteral por más de un mes. La NPTC puede administrarse de manera continua (durante 24 horas) o cíclica (en horarios especí cos),

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