Manual especializado para internados profesionales de fonoaudiología

118 Sección 5/ Audiometría y Enmascaramiento Clínico ¿Por qué usar enmascaramiento? Para entender la razón de utilizar esta técnica, es importante conocer el concepto de audición cruzada. Este fenómeno ocurre cuando se presenta un estímulo en un oído a una intensidad su ciente que puede ser percibido por el otro oído (Katz et al., 2015). La audición cruzada sucede cuando el sonido es lo su cientemente intenso como para provocar la vibración de los huesos del cráneo y los líquidos en el oído contralateral, generando una sensación auditiva en el oído no evaluado. Este fenómeno puede ocurrir tanto con estímulos presentados por vía ósea como por vía aérea. Por lo tanto, al estimular con un sonido ambos oídos, el oído con el mejor umbral auditivo captará el estímulo, de modo que la persona evaluada escuchará el sonido presentado sin importar cuál oído se esté estimulando (Gómez, 2006; Katz et al., 2015; Stach, 2010). Existen tres principales vías de transmisión del sonido que permiten la audición cruzada: la vía transcraneana, la vía transtemporal y la vía pericraneana. La vía transcraneana se re ere a cuando un sonido pasa de una cóclea a otra a través de los huesos del cráneo. La vía transtemporal implica que los sonidos cruzan de una cóclea a la otra a través del hueso temporal de un lado al hueso temporal del lado opuesto, pasando por los peñascos y labasedel cráneo. En la víapericraneana, los sonidos se transmiten de un oído a otro a través de objetos que rodean el cráneo, como lentes, cintillos de auriculares o cintillos para el pelo, ya sean metálicos o plásticos. Por ello, es crucial retirar estos objetos antes de realizar la evaluación audiológica (Ellsperman, Nairn, & Stucken, 2021; Mueller, 2020). En resumen, el enmascaramiento es un procedi- miento que utiliza un ruido enmascarante en el oído no evaluado para elevar su umbral auditivo y eliminar su in uencia en los resultados audiométricos del oído evaluado. Este proceso reduce la percepción auditiva del oído no evaluado mediante la introducción de un ruido, evitando así la audición cruzada durante la evaluación y garantizando umbrales con ables del oído evaluado. Se debe usar siempre que se sospeche que la señal enviada al oído evaluado puede ser escuchada por el oído contralateral (Mueller, 2020). El enmascaramiento clínico es, a menudo, esencial durante la evaluación audiológica cuando hay diferencias signi cativas entre los umbrales de conducción aérea del oído evaluado y los de conducción ósea del oído no evaluado, o cuando se demuestra presencia de brecha o gap ósteo-aérea. El enmascaramiento se utiliza típicamente en casos de pérdida auditiva unilateral o bilateral asimétrica (Gómez, 2006). Para determinar cuánta energía sonora se transmite de un oído a otro, provocando audición cruzada, es necesario comprender el concepto de atenuación interaural, otro fenómeno clave que justi ca el uso del enmascaramiento. La Atenuación Interaural (AI) es un concepto crucial en audiología relacionado con la audición cruzada. Se re ere a la resistencia que ofrece el cráneo al paso de la energía acústica, resultando en una reducción en los decibeles de la señal sonora que alcanza la cóclea del oído no evaluado. La AI varía según las características estructurales del cráneo y el tipo de estímulo auditivo utilizado. Según estudios, los valores de AI para auriculares supra- aurales suelen estar entre 40 y 60 dB, mientras que los auriculares de inserción pueden alcanzar valores de 75 a 85 dB en frecuencias de hasta 1000 Hz (Sklare & Denenberg, 1987; Mueller, 2020). Como se mencionó anteriormente, el valor de la AI varía según el medio por el cual se entrega el estímulo auditivo: Vía aérea: Existe una gran variabilidad en los resultados. Sin embargo, se recomienda considerar un valor mínimo de atenuación interaural de 40 dB al utilizar enmascaramiento por vía aérea. Es importante tener en cuenta que la atenuación interaural por vía aérea varía en función de la frecuencia del sonido utilizado. Como se muestra en la Tabla 3, para una frecuencia de 125 Hz, la atenuación interaural es de 35 dB. Para las frecuencias de 250 Hz, 500 Hz y 1.000 Hz, la atenuación interaural es de 40 dB. A 2.000 Hz, la atenuación interaural es de 45 dB, y nalmente, para las frecuencias de 4.000 y 8.000 Hz, la atenuación interaural es de 50 dB.

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