Manual especializado para internados profesionales de fonoaudiología
Manual Especializado Para Internados Profesionales De Fonoaudiología 119 Vía ósea: Durante la evaluación de la conducción ósea, la atenuación interaural mínima se de ne como 0 dB, es decir, siempre que se estimule por vía ósea en un lado, todo ese sonido será escuchado por el oído contralateral. Por esta razón, la posibilidad de audición cruzada siempre debe ser considerada al utilizar un vibrador óseo sin enmascarar el oído contralateral (Roeser, Valente & Hosford-Dunn, 2007). En las pruebas verbales se recomienda considerar unaatenuación interauralmínimade45dBal utilizar señales de habla (Goldstein & Newman,1994). Es necesario tener consideraciones especiales cuando se evalúa la conducción ósea y se aplica enmascaramiento. Cuando se coloca el audífono conenmascaramientoenel oídonoevaluado (ONE), el auricular puede producir una mejoría arti cial en la respuesta de conducción ósea, conocida como efecto de oclusión. Este efecto de oclusión (OE) ocurre cuando se tapa un oído normal o uno con pérdida sensorioneural. Es importante tener en cuenta este efecto para calcular la cantidad de ruido enmascarador que se debe colocar en el oído no evaluado. En la Tabla 4 se muestra que, para las frecuencias de 250 y 500 Hz, se deben sumar 30 y 20 dB, respectivamente, al cálculo del nivel de enmascaramiento. Para la frecuencia de 1.000 Hz, se debe adicionar 10 dB. Cuando se estimula un oído, dependiendo de la intensidad del sonido, puede ocurrir transmisión interaural. Según los umbrales óseos del oído contralateral, esto podría generar audición cruzada, resultando en respuestas en el oído evaluado que corresponden a una curva sombra. Una curva sombra se produce cuando el sonido enviado a un oído es percibido por el otro, generando una curva audiométrica falsa que indica mejores umbrales auditivos de los que realmente posee el oído evaluado. Esto sucede porque responde la cóclea con mejor audición, engañando al evaluador y causando diagnósticos incorrectos. Por ello, para evitar trazados audiométricos falsos, es fundamental utilizar el enmascaramiento. Cuando se aplican más de 50 dB por vía aérea, el oído contrario comienza a percibir el sonido (Ento Key, 2021; Sklare & Denenberg, 1987). Para comprender los conceptos de atenuación interaural y audición cruzada, vamos a observar la gura 5.11. La atenuación interaural en la frecuencia de 1000 Hz es de 40 dB. Cuando aplicamos un estímulo sonoro de 10 dB de intensidad en el oído derecho, este no afecta al oído izquierdo, ya que no supera el valor de atenuación interaural. Lo mismo ocurre con estímulos a intensidades de 20, 30 y hasta 40 dB. Sin embargo, al aplicar un estímulo de 50 dB de intensidad en el oído derecho, 10 dB del estímulo llegarán al oído izquierdo, ya que el cráneo, a la frecuencia de 1000 Hz, solo atenúa 40 dB. De esta manera, a partir de los 50 dB, comienza a producirse la audición cruzada. Para que esta sea efectivamente audición cruzada, la intensidad debe ser audible; por lo tanto, es necesario considerar el umbral óseo del oído contralateral o no estimulado. Hz 125 250 500 1000 2000 4000 8000 dB 35 40 40 40 45 50 50 Hz 250 500 1000 2000 4000 dB 30 20 10 0 0 Tabla 3. Valores recomendados para la atenuación interaural por vía aérea (Goldstein BA, Newman CA,1994) Tabla 4. Valores de efecto de oclusión recomendados por Yacullo (1996) y descritos como los más utilizados por Troncoso (2016). Figura 5.11. Ejemplo de atenuación interaural.
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