Universidad de Chile. Heredera de 150 años de enseñanza superior agronómica

43 UNIVERSIDAD DE CHILE: HEREDERA DE 150 AÑOS DE ENSEÑANZA SUPERIOR AGRONÓMICA introducción a nuestro país de apreciables especies frutales y forestales, incluyendo 80 variedades de vides traídas de Europa, y que fueron plantadas en la Quinta Normal. Sada de Carlo inició sus labores docentes en 1851, con solo treinta alumnos. Al poco tiempo logró que el gobierno ampliara los terrenos de la Quinta Normal y, durante cinco años, trabajó intensamente hasta constituir de ese predio un modelo de finca agrícola, que sería destinado a la enseñanza y a la experimentación agronómica. 6 Así lo señaló el propio Sada de Carlo, el 27 de di- ciembre de 1851, en el discurso de inauguración por la apertura de la Sociedad Promotora de Agricultura: “Es para mi verdaderamente satisfactorio, señores, el comunicaros que habiendo puesto en conocimiento del Supremo Gobierno el objetivo que os propongo, no solo obtuve su aquiescencia, sino que también podemos con- tar con su protección activa, porque nos suministrará los elementos indispensables i primordiales para los premios que han de concederse a los beneméritos, interin nuestra reunion se consolida i puede marchar por sí sola. Como he ligado estos elementos con los intereses nacionales, por ser los promotores del desarrollo de este establecimiento i de la agricultura de Chile, indico en los estatutos el modo como creo conveniente su aplicación”. En dicha oportunidad, el director de la Quinta Normal y profesor de Teoría agrícola entregó también los estatutos de una sociedad promotora de la agri- cultura y horticultura. Los reglamentos contenían 33 artículos que abordaban temas como la conformación del directorio de la sociedad, los derechos y responsa- bilidades de los socios y las juntas de socios. Además, entregaba el fin de la misma “El objeto principal de la sociedad es promover las mejoras de la Agricultura i Horticultura del país”. 7 Pese a que para 1852 la Escuela de Agricultura conta- ba con 46 alumnos y el ritmo de crecimiento de matrí- cula era el esperado, una serie de inconvenientes, como la falta de experiencia en la organización de este tipo de establecimientos, la poca rigurosidad en el ingreso de algunos estudiantes, y ciertos problemas de carác- ter político entre el nuevo presidente de la República, Manuel Montt, y el inspector de la Quinta Normal, el ⁶ Arancibia y Yávar, 1994. ⁷ Greve, 1975 ⁸ Estatutos de la Sociedad Promotora de la Agricultura i Horticultura, 1851. Artículo 5º ⁹ Sociedad Nacional de Agricultura, 1869. Primera reunión general, 15 de agosto de 1869. Sr. García Reyes, afectaron su funcionamiento y, a la renuncia de éste, y a meses después del propio Sada de Carlo, empeoraron el panorama. Por otra parte, la no- minación por parte del gobierno de un nuevo director, el agrónomo José Mayneri , no tuvo buenos resultados. Pese a todo, la escuela continuó funcionando, aunque con evidentes problemas, ya que el plan de estudios que impartía era más propio de una escuela normal que el de una escuela de agricultura. 8 La preocupación por el destino de la enseñanza agrícola en la Quinta coincidió con el breve florecimiento de la Sociedad de Agricultura que, luego de siete años de letargo, volvió a cobrar vida en 1856, gracias a Jerónimo Urmeneta y al contínuo trabajo de jóvenes, como Benjamín Vicuña Mackenna , Francisco Solano Astaburuaga y Manuel Beaucheuf . Lamentablemente, a los tres años, los problemas políticos que atravesaba el país volvieron a afectarla, provocando su nuevo desestructuramiento. Hacia finales de 1861, las puertas de la escuela se cerraron a la inscripción de nuevos alumnos, que- dando el establecimiento reducido al término de los alumnos en curso, vivero de árboles y plantel de ani- males. Dicha decisión fue tomada por Manuel Rengifo Vial, ministro de Hacienda de la nueva presidencia de José Joaquín Pérez. 9 Agricultores pioneros en el progreso agrícola Alrededor de 1851, el agricultor Silvestre Ochagavía Errázuriz viaja a Francia y se trae una coleccion de vides nobles; se considera el introductor de variedades viníferas identificadas, como Pinot Noir, Sauvignon, Cabernet Sauvignon, Merlot y Riesling, para la elabo- ración de vinos finos, que plantó en su hacienda de Talagante. Paralelamente, en 1851, don Antonio Subercaseaux contrata en Francia un enólogo para sus viñas de El Llano (ahora de Subercaseaux): don Luis Bachelet, quien escribió en 1876 el primer libro sobre viticultura chilena (primera edición en francés, en Paris).

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=