Universidad de Chile. Heredera de 150 años de enseñanza superior agronómica
42 CAPÍTULO II : INICIOS DE LA ESCUELA DE AGRICULTURA EN LA QUINTA NORMAL (1843 - 1875) La Escuela de Agricultura Ya para 1843, la Sociedad de Agricultura se había convertido, además, en una sociedad de beneficencia, que también establecía un régimen de policía y de seguridad en todos los campos chilenos. 1 Como no existía en el país un profesional con la experiencia ne- cesaria para asumir el cargo de director, el gobierno de la época le encomendó a Claudio Gay viajar a Francia para contratar a un profesor agrónomo , que cumpliera con las necesidades de dicho cargo. Es así como en octubre de 1843 llega a Chile el agrónomo francés Leopoldo Perrot , con el objetivo de poner en marcha la Escuela de Agricultura de Santiago. La organización de la escuela con Perrot, como nuevo director, siguió los requerimientos de la época, iniciando las labores para convertirla en una escuela práctica. Perrot traza un plan de acción contrario al que había presentado Gay, en una primera instancia: “Pues que según el antiguo plan, no debía ser sino un jardín de aclimatación y el señor Perrot quiere darle mas extensión, quiere crear una Escuela de Agricultura, en donde no solo se adquieran conocimientos prácticos, sino también teóricos; para rea- lizar esta idea, sin duda mucho mas útil, es que propone (en su memoria) vender la Quinta que hoy poseemos para adquirir otra que tenga mas extensión y reuna todas las cualidades para conseguir el objetivo indicado”. La idea presentada por Perrot fue aceptada por el consejo de la Sociedad de Agricultura y por el gobierno de la época, quien añadió, eso sí, tres condiciones para proceder: 1º Que el terreno que se adquiriera fuese bueno, 2º Que no costara más que el terreno vendido y 3º “Que no diste mas de una legua de la plaza de la independencia”. 2 A tal efecto se pusieron avisos en los diarios, los que fueron contestados por don Ramón Rengifo, quien, para realizar la transacción, exigía algunas condiciones, entre las que se encontraban: que se entregaban los terrenos en las condiciones en los que se hallaban y que, además del terreno de la Quinta Normal, se le dieran 4.000 pesos. Las exigencias planteadas por Rengifo, sumadas a la inexistencia de otro interesado, impo- sibilitaron finalmente la venta de la Quinta Normal. ¹ El Agricultor, Nº 35, Julio 1843. ² El Agricultor, Nº 39, Noviembre 1844. ³ Ibid. ⁴ El Agricultor, Nº 59, julio 1846. ⁵ Arancibia y Yávar, 1994. Ante tal escenario, comenzó un demoroso arreglo de la Quinta Normal. Lamentablemente, las necesidades de edificios para impartir la docencia, y la búsqueda de profesores y alumnos retrasaron la apertura del establecimiento en más de tres años (de octubre de 1843 a julio de 1846). Durante este periodo Perrot se dedicó a actividades de desarrollo físico de la Quinta Normal, lo cual no justificó la razón original de su contratación; por esa razón, el 13 de julio de 1846, el Supremo Gobierno envía un decreto que ordenaba la separación de Leopoldo Perrot de la Quinta Normal de Agricultura. Al mismo tiempo, el consejo de la Sociedad de Agricultura le solicitaba al gobierno que se buscara en Europa a otro agrónomo, para que se pusiera a la cabeza de la Escuela de Agricultura, una vez que se hubiera concluido la construcción del edificio que la albergaría. 3 Finalmente, el 30 de agosto de 1847, la Escuela de Agricultura, que surge como una escuela práctica para trabajadores agrícolas, pudo iniciar su funcionamiento aún a cargo de Perrot, quien dictó en esa fecha el primer curso de agricultura que se dió en Chile. 4 Pese a todo lo previsto, la marcha de la escuela no estuvo de acuerdo a lo esperado. Varios cursos fueron suspendidos sin que se lograran visualizar efectos positivos de ninguna clase. Este escenario, junto con algunos problemas políticos que comenzó a afrontar la administración Bulnes, y una profunda crisis que aquejaba a la Sociedad de Agricultura, terminaron por dejar a la Quinta Normal librada a su suerte y con una escuela de agricultura que no pudo salir adelante por sí sola. Por este motivo, en abril de 1850, un decreto del Presidente Bulnes nombró, como inspector de la quinta y con plenos poderes, al recién retirado ministro de Hacienda Antonio García Reyes , hombre vinculado a la sociedad desde su conformación. Asimismo, y a raíz de las dificultades producidas con Perrot, el Gobierno nombró a Luis Sada de Carlo como director de la Quinta Normal y de su Escuela de Agricultura. 5 El agricultor lombardo Luis Sada de Carlo llegó a Chile, proveniente de Italia, en 1848. A él se debe la
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