Policy Paper. Vivienda y pobreza energética en Chile: hacia una política integral de habilidad

POLICY PAPER: VIVIENDA Y POBREZA ENERGÉTICA la necesidad de energía para alcanzar temperaturas saludables. Hernández y Mo- lina (2023) estimaron una reducción de la demanda anual de 189 a 131 kWh/m² al pasar del escenario actual al de estándares exigidos desde 2025, lo que equivale a una reducción de 31% para calefacción y enfriamiento. Sin embargo, el consu- mo final no cae en la misma magnitud si el equipamiento se mantiene sin cambios, porque el rendimiento de los sistemas de calefacción sigue siendo bajo en muchos hogares. Esto muestra por qué el diagnóstico e intervención debe separar deman- da, consumo y capacidad del hogar para pagar energía (Hernández y Molina 2023). Becerra et al. (2018) profundizaron sobre la brecha térmica de la calidad ambiental interior —considerando temperatura, humedad y CO₂ como indicador de ventila- ción— durante el invierno entre viviendas del proyecto de la Red Nacional de Mo- nitoreo de Viviendas RENAM, ubicadas en tres comunas con distinto nivel de ingre- so. Se observó un promedio de 18.8°C de temperatura, 56% de humedad relativa y 697.8 ppm de CO₂ en la comuna con mayor ingreso anual per cápita, en contras- te con promedios de 14°C de temperatura, 72% de humedad relativa y 1,364 ppm de CO₂ en las viviendas con menores ingresos. Los niveles más elevados de CO2 en estas últimas reflejan una ventilación insuficiente, producto de la ocupación de los espacios y no de las fuentes de calefacción, lo que sugiere que los ocupantes tienden a mantener las puertas y/o ventanas cerradas para conservar el calor ante la deficiente envolvente térmica de sus viviendas. En conjunto, estas diferencias evidencian cómo las desigualdades socioeconómicas se materializan en inequida- des de habitabilidad térmica. Profundizando en el análisis de las desigualdades socioeconómicas y su materia- lización en condiciones de habitabilidad, Cerda-Fuentes et al. (2026) realizaron un estudio en ocho departamentos de Concepción durante el invierno de 2023, com- binando monitoreo continuo cada cinco minutos (370.000 registros de tempera- tura, humedad relativa y CO₂) con encuestas de percepción térmica. A diferencia de estudios previos centrados en comparar viviendas según su tipología o nivel socioeconómico declarado, este estudio clasificó los hogares según su consumo eléctrico per cápita aplicando los indicadores de pobreza energética M/2 (subcon- sumo) y 2M (sobreconsumo), calibrados con datos locales de consumo del perío- do 2018–2022. Los resultados muestran tres patrones diferenciados. Los hogares en subconsumo (≤37 kWh/per cápita) registraron temperaturas interiores promedio de 15°C, hume- dades relativas superiores al 80% y concentraciones de CO₂ por sobre 1.350 ppm, configurando un ambiente intradomiciliario insalubre. Los hogares con consumo 40

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=