Policy Paper. Vivienda y pobreza energética en Chile: hacia una política integral de habilidad

POLICY PAPER: VIVIENDA Y POBREZA ENERGÉTICA Como se ha indicado antes, el problema no es meramente tecnológico, identifi- car los patrones culturales del uso de la energía en el hogar es indispensable para garantizar políticas públicas acertadas, situadas y efectivas. Como usan la ener- gía las personas está íntimamente relacionado con sus valores sociales y arraigos culturales. El valor que las personas le atribuyen a la energía se relaciona con lo que les permite lograr, no sólo materialmente, sino también social y culturalmen- te (Strauss, Rupp, y Love 2016). LaBelle (2020) sostiene que la cultura energética puede entenderse como una representación cultural explícita, como son las nor- mas, el comportamiento y las prácticas energéticas (Stephenson et al. 2010) o in- teracciones sociopolíticas y económicas implícitas en un país (Sheller 2014). Una cultura energética refleja los valores y normas sociales que configuran las prácti- cas y el bienestar material de la sociedad. La cultura energética puede jugar un rol clave en el éxito o el fracaso de las políti- cas energéticas que buscan combatir la pobreza energética y pocas veces es re- conocida en el diseño de políticas públicas. La literatura internacional ha demos- trado que las políticas de eficiencia energética y acondicionamiento térmico de viviendas existentes buscan principalmente reducir la dependencia de combusti- bles fósiles, mitigar el cambio climático, reducir las emisiones de contaminantes y aliviar la pobreza energética (Galvin y Sunikka-Blank 2017). Si bien la rehabilitación de edificios y la actualización de electrodomésticos son clave para aliviar la pobre- za energética (Bouzarovski 2018), la cultura energética puede facilitar o dificultar estas transiciones (Sovacool y Griffiths 2020b). En Chile, la cultura energética es un punto ciego en las políticas de descontaminación en el sur del país (Cortés y Amigo 2022), ya que no reconocen hábitos y preferencias por el uso de la leña que están arraigados a un territorio, su clima y la tradición familiar. BOLT 1.3 MÁS ALLÁ DE LO TÉCNICO: CULTURA Y JUSTICIA ENERGÉTICA EN EL HOGAR A mediano y largo plazo, viviendas con bajo consumo energético no solo facilitarán la transición hacia tecnologías limpias para calefacción, sino también para refrige- ración, un servicio que ganará relevancia ante el aumento de olas de calor. Un enfo- que de política pública que integre el presupuesto y características de los hogares, el apoyo estatal, la componente tecnológica y las mejoras constructivas y de dise- ño facilitará el camino hacia una transición energética verdaderamente justa. Este desarrollo, a su vez, fortalecerá la resiliencia de las comunidades, permitiendo un suministro local de energía en emergencias (Ministerio de Energía, 2024b) y trans- formando las viviendas de meros consumidores pasivos a elementos activos, des- centralizados y empoderados en la transformación del sistema energético nacional. 15

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