Policy Paper. Vivienda y pobreza energética en Chile: hacia una política integral de habilidad

POLICY PAPER: VIVIENDA Y POBREZA ENERGÉTICA como evidenció el proyecto LARES ³ de la OMS, donde se observó que problemas de salud como afecciones circulatorias y respiratorias se asocian significativamen- te con condiciones higrotérmicas deficientes en el interior de las viviendas. La ha- bitabilidad se ve afectada tanto por el efecto de los hogares fríos como por la pre- sencia de rasgos biológicos y físicos como el moho y la humedad. Más que limitarse a cumplir con una condición de temperatura interior “conforta- ble” para el usuario, resulta fundamental profundizar en la relación entre habitabi- lidad, servicios energéticos y bienestar integral. Los servicios energéticos son un factor fundamental para mantener condiciones adecuadas de salud en las vivien- das y calidad de vida de las personas (Carmona et al. 2016). Sin embargo, los re- querimientos de calefacción y refrigeración para alcanzar una condición térmica adecuada están supeditados a la capacidad económica del hogar. La carencia de servicios energéticos —tanto en su acceso como en su calidad—, sumada a factores contextuales como la mala calidad de las viviendas, los bajos ingresos y el alto costo de la energía, configura una condición de pobreza energé- tica (Ministerio de Energía, 2021). Esta situación incrementa la exposición a condi- ciones de inhabitabilidad, confirmando y profundizando los hallazgos del proyecto LARES: estudios recientes evidencian efectos sobre morbilidad y mortalidad debi- do a enfermedades cardiovasculares y afecciones respiratorias (Ballesteros-Arjona et al., 2022; Davillas et al., 2022). Además, estas investigaciones han ampliado la comprensión del fenómeno al documentar que no solo la salud física se ve afecta- da, sino también la salud mental, relacionándose la pobreza energética con esta- dos de depresión, ansiedad y dificultades para manejar emociones (Champagne et al. 2023; Hashmi, Clair, y Baker 2025). La medición de habitabilidad en contextos de pobreza energética presenta com- plejidades particulares (Li, Toll, y Bentley 2024). Bouzarovski (2014) indica que tra- dicionalmente ha sido una tarea compleja por su naturaleza, limitada a un esce- nario privado y restringida al ámbito doméstico. Healy y Clinch (2002) destacaron tempranamente la falta de investigación empírica que examinara la relación entre pobreza energética y factores como el confort térmico de los hogares, así como la tendencia de los ocupantes a experimentar sensación de frío. En hogares vulnerables resulta complejo identificar si los rangos de sensación tér- mica establecidos son apropiados, debido a la restricción o privación en el uso de fuentes de energía y a la adaptación térmica de los usuarios (Eisfeld y Seebauer 2022; Healy y Clinch 2002; Hernández y Molina 2023). Para abordar estas limita- ciones, se han empleado metodologías de distinto carácter: enfoques objetivos me- ³ Large Adult Review of Housing and Health (Gran Estudio de Vivienda y Salud en Adultos) 10

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