Panorama de estudios actuales del español en América

c a p í t u l o 4 | 123 Panorama de estudios actuales del español en América 1 . i ntroducc i ón Prácticamente de forma unánime, los diversos recuentos de los estu- dios sobre el español en el Perú consideran El lenguaje peruano (1936) de Benvenutto Murrieta el primer acercamiento sistemático al tema en cuestión ( cfr. , por ejemplo, Carrión Ordóñez, 1985 y, sobre todo, Rivarola, 1986). Medio siglo antes, Juan de Arona —seudónimo de Pedro Paz Soldán— había publicado su Diccionario de peruanismos. Ensayo filoló- gico (1883), naturalmente dedicado al nivel léxico, aunque reflexiona, sin la sistematicidad de Benvenutto, sobre otros niveles, no solo en comen- tarios en los artículos mismos sino también en sus textos preliminares. Más allá de los fuertes reparos que se les han presentado a ambas obras, especialmente debido a sus deficiencias teóricas y en el aspecto empíri- co ( cfr . especialmente Alonso, 1941 para el caso de Benvenutto), no es de ningún modo sorprendente que muchas cuestiones tratadas en ellas sigan teniendo hasta hoy relevancia en el estudio de las variedades peruanas. Esto, por supuesto, se puede decir con mucha mayor razón de Variaciones sociolingüísticas del castellano en el Perú (1978), de Alberto Escobar, cuyas bases teóricas bastante más sólidas —a diferencia quizás de aquellas em- píricas—, además de su mayor alcance en cuanto al objeto de estudio, la convierten en la obra fundacional de los estudios modernos del español del Perú. Antes de echarle una mirada al presente de la investigación, en el plano historiográfico merece la pena detenerse un momento en la estela dejada por Arona que Benvenutto recorre unas décadas después, en las que poco o nada se había hecho en la disciplina. Los dos ofrecen una mira- da a la fisonomía del castellano peruano desde una perspectiva hispanista, pero su percepción de la situación será diferente. Las palabras con las que Arona cierra su obra tras clasificar el material léxico que ha registrado son definitivamente sintomáticas: «El elemento corruptor criollo es el que figura en mayor proporción, y no el elemento indígena como pudiera

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