Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025

871 empáticos, comprometidos con el bienestar colectivo y capaces de reflexionar sobre su rol social. El saber hace referencia a la apropiación crítica del conocimiento disciplinar, mientras que el hacer se concreta en la aplicación contextualizada de dicho saber en escenarios reales mediante la toma de decisiones y el razonamiento clínico. En este sentido, la gamificación ha ganado terreno como estrategia pedagógica innovadora que fortalece las competencias básicas del fisioterapeuta, al fomentar la motivación, el compromiso y la construcción reflexiva del aprendizaje (Peñafiel et al., 2025; Westermeier et al., 2024). Esta estrategia, ha cobrado relevancia en la educación en salud por su capacidad para transformar la experiencia de aula en un entorno seguro, participativo y orientado a la resolución de problemas, facilitando la integración del saber teórico con la práctica clínica simulada. En coherencia con el enfoque constructivista adoptado por la Corporación Universitaria Iberoamericana, la gamificación se posiciona como una herramienta pedagógica coherente con los principios de aprendizaje activo, centrada en el estudiante, basada en la experiencia y en la construcción del conocimiento ( (Pades Jiménez, García‑Buades, & Riquelme, 2023). Esta estrategia ha cobrado una relevancia creciente en el ámbito de la educación en salud por su capacidad para transformar la experiencia de aula en un entorno seguro, participativo y orientado a la resolución de problemas. La gamificación no solo promueve la motivación intrínseca del estudiante, sino que también facilita la integración significativa del saber teórico con la práctica clínica simulada, fortaleciendo habilidades como la toma de decisiones, el pensamiento crítico y el trabajo colaborativo. Además, permite recrear contextos realistas y controlados en los que el error se convierte en una oportunidad de aprendizaje, disminuyendo la ansiedad asociada a los entornos clínicos reales y promoviendo una participación activa y reflexiva. En coherencia con el enfoque constructivista adoptado por la Corporación Universitaria Iberoamericana, la gamificación se posiciona como una herramienta pedagógica alineada con los principios del aprendizaje activo, centrada en el estudiante, basada en la experiencia y en la construcción social del conocimiento, donde el rol del docente se transforma en el de mediador y facilitador del proceso formativo (Pades Jiménez, García‑Buades, & Riquelme, 2023). Particularmente, la incorporación de tecnologías inmersivas como la realidad virtual ha potenciado esta estrategia en el campo de la fisioterapia, al ofrecer escenarios clínicos simulados que permiten al estudiante explorar, interactuar y resolver situaciones complejas desde una perspectiva práctica y contextualizada. La realidad virtual inmersiva no solo mejora la comprensión anatómica y biomecánica, sino que también favorece el desarrollo de habilidades sensoriomotoras, la empatía clínica y la toma de decisiones en tiempo real. Esta herramienta contribuye de manera significativa al desarrollo de resultados de aprendizaje orientados a la solución de problemas clínicos, la aplicación del juicio profesional y la integración interdisciplinaria. Además, aporta al fortalecimiento de competencias clave del currículo de fisioterapia, cuentos como el pensamiento crítico, la toma de decisiones basada en la evidencia, la comunicación asertiva y la autorregulación del aprendizaje. Su implementación responde no solo a las demandas actuales de innovación educativa, sino también a los estándares de calidad establecidos en la formación en salud, aportando al perfil de egreso institucional que demanda profesionales reflexivos, competentes y capaces de enfrentar desafíos complejos en contextos clínicos reales y simulados. En este sentido,

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