Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025

742 4. Cambios en actitudes y prácticas pedagógicas: ¿Cuál ha sido el impacto de los programas y servicios del CEDU en las actitudes y el comportamiento pedagógico de los profesores? 5. Cambios en el aprendizaje del estudiante: ¿Cuál ha sido el impacto de los programas y servicios del CEDU en el aprendizaje de los estudiantes? La evaluación de impacto se centra en los cambios generados en las personas sujetas de intervención, los cuales podrían ser atribuidos por el programa o proyecto del que hicieron parte (Gertler et al., 2017), entendida como el proceso de indagación, análisis, valoración y expresión de los efectos logrados mediante la implementación formativa que se llevó a cabo, integrando diferentes acciones realizadas durante un periodo de tiempo con una metodología específica para generar un desarrollo del proceso educativo (Bravo, Fernández Peña & Mainegra Fernández, 2017). La evaluación de impacto en educación a menudo considera la transferencia como un indicador clave del cambio alcanzado en la formación y acompañamiento docente, ya que, al hacer un análisis de la transferencia, se considera la perspectiva del educador y se da relevancia a los significados y sentidos que él otorgó al programa o proyecto de formación del cual hizo parte (Medina et al., 2005). Esta ponencia se enfoca en evaluar el impacto del CEDU en las prácticas evaluativas de sus docentes, como uno de los temas abordados durante varios años por el centro, para responder a la dimensión de la Buena Docencia centrada en la evaluación del aprendizaje. Importancia de la evaluación en la educación Desde una perspectiva general en investigación, la evaluación es entendida como un proceso sistemático que permite emitir juicios o valoraciones a partir de criterios establecidos, reflejando la calidad de lo que se espera alcanzar (Ávila, López & Martínez, 2019). En el contexto de la formación educativa, las investigaciones buscan generar resultados científico-prácticos orientados a la transformación de la práctica educativa, más allá de la mera descripción o explicación teórica (Venet-Muñoz & Barros-Morales, 2017). Toda investigación educativa persigue la transformación y la mejora, integrando el esclarecimiento teórico con la reflexión práctica para interpretar la implementación de las prácticas educativas (Venet-Muñoz & Barros-Morales, 2017). Para Bain (2007) un buen docente será aquel que se distingue en su forma de evaluar, es decir, que cuente con un proceso sistematizado para la valoración del proceso realizado, evitando la implementación de normas sin un criterio claro, realiza un proceso de retroalimentación, hace de la evaluación un componente del aprendizaje valorado por los estudiantes quienes logran identificar cómo pueden mejorar los aspectos señalados por el docente, aprendiendo cada vez más. De este modo, un buen docente logra de la evaluación un momento para seguir formando a sus estudiantes sin que estos se sientan juzgado o asocien la evaluación a momentos negativos (Bain, 2007). Prácticas Evaluativas Docentes Las prácticas evaluativas docentes contemplan dos vertientes principales. Por un lado, la evaluación formativa se enfoca en el proceso de aprendizaje, con el objetivo principal de mejorar el rendimiento del estudiante durante el desarrollo de una actividad o curso (Hattie & Timperley, 2007), es una evaluación continua que proporciona retroalimentación para guiar el aprendizaje de los estudiantes (Shute,

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