Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025

182 Finalmente, la última subcategoría se asocia a las habilidades interpersonales con otros actores de la comunidad escolar, según la experiencia trabajada en el curso. Destacan el papel de la experiencia entregada por los compañeros que retroalimentan su trabajo al compartir sus apreciaciones sobre los estudiantes. IV.- Reflexión crítica : Al indagar en los efectos del curso de certificación en CSE dirigido a docentes en formación, el grupo focal destacó la importancia de la autoconciencia y la autorregulación, lo que se alinea con los resultados del autorreporte, que evidencian un aumento de respuestas afirmativas tras el curso. Esto sugiere una mayor capacidad de identificar y manejar emociones, ajustándose a las demandas del contexto educativo. La subdimensión “empatía” mostró el mayor número de respuestas afirmativas al inicio, con un nivel baja posterior. Esta aparente contradicción puede interpretarse como una mayor conciencia sobre las exigencias de esta habilidad, lo que llevó a los participantes a evaluar con mayor rigor su propia competencia empática. En la entrevista grupal, también reconocen su relevancia para generar climas cooperativos, base para la toma de decisiones. La dimensión que mostró mayor evolución fue “toma de decisiones y resolución de problemas”. Inicialmente, muchos declaraban no estar seguros de que sus decisiones pedagógicas eran las más adecuadas. Tras el curso, expresaron mayor seguridad y herramientas para anticipar y gestionar situaciones conflictivas. En el grupo focal, se enfatizó la importancia de controlar escenarios críticos y la necesidad de estrategias centradas en situaciones reales del aula. La percepción general es que las CSE tienen un impacto positivo en el clima y la cultura escolar, favoreciendo el desarrollo emocional del estudiantado, la resolución pacífica de conflictos y una cultura de apoyo mutuo (Jones & Bouffard, 2012). Este enfoque se alinea con propuestas que superan visiones individualistas (Cornejo- Chávez et al., 2021). Los futuros docentes valoraron también la integración de las CSE en la didáctica específica, señalando la importancia de seleccionar actividades que consideren tanto el contenido como las dimensiones emocionales. Este hallazgo coincide con trabajos previos (Sologuren et al., 2022) que proponen incluir explícitamente las CSE en la formación inicial docente como eje transversal entre asignaturas. Sobre las diferencias por género observadas en el autorreporte, esto sugiere la necesidad de abordar el enfoque de género en futuras capacitaciones, considerando cómo se experimentan y gestionan las emociones desde distintas identidades. En suma, los participantes reconocen haber fortalecido áreas que inicialmente consideraban deficitarias y haber adquirido herramientas prácticas para el abordaje socioemocional en el aula. No obstante, también expresaron la necesidad de mejorar ciertos aspectos del diseño del curso, para responder a la complejidad de los escenarios educativos actuales.

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