Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025

176 41 Las Competencias Socioemocionales en la Formación Inicial Docente: Una alternativa para la mejora del clima de aula Marcia Valenzuela, m.valenzuela@udd.cl.Gilda Bilbao, gildabilbao@udd.cl.Marí a Paz Beltrán, mp.beltran@udd.cl. Universidad del Desarrollo, Santiago, Chile. I.- Introducción y justificación: Las Competencias Socioemocionales (CSE) son cruciales para la enseñanza y el aprendizaje, sin embargo, la formación de profesores no contempla dentro de sus programas el abordaje de éstas. Desde allí, surge la necesidad de realizar innovaciones pedagógicas que permitan cumplir con este propósito. El objetivo de este trabajo entonces, se centra en: Analizar el efecto de un curso piloto sobre el desarrollo de CSE en las percepciones de profesores en formación de una universidad chilena. Para ello se trabajó con un grupo de participantes voluntarios que cursaron un programa de 16 horas de formación trabajando en base a las competencias del modelo CASEL. Este trabajo nos permite contar con una aproximación diferente en el abordaje de EIS, donde estas habilidades se desarrollan desde el currículo, dando así un sentido específico a los docentes sobre su propia práctica disciplinar y no como un anexo a su tarea, logrando así incorporar el desarrollo de EIS en la identidad docente. II.- Marco referencial o conceptual: Comprender la relevancia de las competencias socioemocionales (CSE) en el ámbito educativo exige abordar su dimensión no sólo individual, sino también sociocultural y política. Esta perspectiva amplía el análisis más allá de su vinculación con el rendimiento académico o la productividad, permitiendo visualizar las EIS como parte del desarrollo integral de las personas y de la construcción de contextos de convivencia democrática (Álvarez-Hevia, 2018). El autor también advierte sobre el riesgo de reforzar dualismos como cuerpo/mente o emoción/razón, los cuales legitiman discursos individualizantes y despolitizados propios de la “industria de la felicidad”, donde los fracasos educativos se adjudican al profesorado como responsabilidad personal. Lo anterior no implica desestimar los programas de educación socioemocional. Su inclusión en la formación docente es necesaria tanto por su incidencia en el aprendizaje (Costa Rodríguez et al., 2021), como por su contribución a la generación de espacios escolares participativos y no violentos (Carbajal, 2016). No obstante, Cornejo-Chávez et al. (2021) alertan sobre el riesgo de adoptar una visión instrumental o individualista de las CSE. Para evitarlo, recomiendan: (a) no desvincularlas del contexto social y estructural; (b) evitar diagnósticos de déficit emocional centrados en el docente; (c) ampliar la comprensión emocional más allá de dicotomías positivas/negativas; (d) rechazar enfoques que midan su eficacia como rendimiento individual; (e) evitar capacitaciones descontextualizadas; y (f) no reducir

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=