Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025
1355 de la plataforma empleada. Estrategias como el “recreo digital” revelan la relevancia de las dimensiones afectivas y territoriales para la sostenibilidad de estas experiencias, especialmente en contextos de alta exigencia técnica. El uso de herramientas como Gamma, Adobe Premiere y Google Sites permitió integrar prácticas creativas y colaborativas, potenciando la calidad formativa, en línea con Rubin (2017), quien destaca el rol integral de las tecnologías digitales en el modelo COIL. Desde la perspectiva del Scholarship of Teaching and Learning (SoTL), estas experiencias aportan evidencia situada para repensar la docencia internacional como una estrategia crítica, transformadora y democratizadora del conocimiento, más allá de los marcos tradicionales de movilidad académica. En este contexto, los proyectos COIL articulados por la UDP destacan por su capacidad de adaptación a distintas realidades disciplinarias y culturales, mostrando que el modelo no responde a un formato estandarizado, sino que requiere una implementación situada y flexible. Las experiencias desarrolladas con universidades de países como México, España, Costa Rica, Uruguay, Colombia y Estados Unidos revelan tanto el potencial del COIL como sus límites cuando no se consideran las condiciones institucionales, pedagógicas y tecnológicas específicas de cada contexto. Así, se evidencia que la calidad de la experiencia COIL no depende del país asociado, sino de la alineación entre el diseño didáctico, las competencias del cuerpo docente, el uso de herramientas tecnológicas pertinentes y el acompañamiento institucional. Uno de los aspectos más innovadores y valorados fue la incorporación de espacios socioemocionales como los “recreos digitales”. Estos entornos informales permitieron a los y las estudiantes compartir aspectos personales, expresiones culturales y materiales que no necesariamente estaban vinculados a los objetivos académicos, pero que fortalecieron el sentido de comunidad, la empatía intercultural y la participación voluntaria. Estas dimensiones afectivas, generalmente marginadas de las propuestas formales de internacionalización, resultaron clave para la sostenibilidad de los vínculos y la motivación del estudiantado, especialmente en contextos exigentes desde el punto de vista técnico o disciplinar. Desde una perspectiva pedagógica, la experiencia demostró que los entornos digitales pueden ser diseñados como espacios de encuentro, no solo como medios de transmisión de contenido. El uso de herramientas como Padlet, Genially, Mentimeter, MindMeister, Gamma, Prezi o la suite Adobe se tradujo en una variedad de productos académicos, creativos y colaborativos que dieron cuenta de aprendizajes más allá de lo declarativo. El valor de estas herramientas no radicó en su sofisticación técnica, sino en su uso didáctico contextualizado. Así, se reconoce que el COIL puede convertirse en un espacio de alfabetización digital crítica, donde la tecnología no se limita a cumplir una función de soporte, sino que se transforma en parte del contenido a aprender, reflexionar y construir colectivamente. No obstante, también se identificaron importantes desafíos. En primer lugar, la asimetría en la participación fue una constante que afectó la dinámica de colaboración. En casos como el de Odontología, donde la UDP aportó 90 estudiantes y la universidad socia solo 20, se dificultó la conformación de grupos equitativos, generando tensiones en la distribución de tareas, en la interacción y en la evaluación del aprendizaje. Esta desproporción no solo comprometió la sostenibilidad del trabajo en grupo, sino también la percepción de equidad entre los y las participantes, lo que plantea la necesidad de establecer criterios mínimos de simetría en los acuerdos interinstitucionales.
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