Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025

1309 Fuente : Elaboración propia Por último, las encuestas institucionales aplicadas a estudiantes y docentes aportaron evidencia clave sobre las percepciones en torno a la integración de la PG. El Diagnóstico de Relaciones de Género (UDP, 2022) mostró un alto nivel de valoración de la perspectiva por parte del estudiantado y del cuerpo docente. Sin embargo, se constató una brecha significativa entre esta valoración y la percepción de preparación para su implementación. Considerando los resultados de la comunidad de la Facultad de Psicología el 62% de las estudiantes mujeres y el 53% de los estudiantes varones consideraron importante incorporar esta perspectiva en la formación. Sin embargo, solo el 45% de las mujeres y el 38% de los varones percibieron que el profesorado contaba con las competencias necesarias. Entre el cuerpo docente, un 90% de las académicas y un 77% de los académicos valoraron positivamente la incorporación de la PG en la docencia, pero un 25% de ellas y un 54% de ellos reconocieron no contar con herramientas suficientes para incorporar este enfoque en sus clases. Estas cifras revelan una disociación entre la disposición favorable y la capacidad formativa efectiva , lo cual ha sido documentado en otras investigaciones similares (Concha y Mujica, 2021; Cayulef y Soto, 2023). La integración de los datos permite identificar por un lado una apertura de la comunidad académica, tanto estudiantes como docentes, para la incorporación de esta perspectiva. Por otro lado, permite evidenciar un patrón estructural de segmentación temática de la PG, en lugar de una transversalización formativa . El enfoque se encontraba mayoritariamente relegado a espacios marginales del currículum, sin conexión con los ámbitos profesionales ni con los resultados de aprendizaje. Además, la ausencia de lineamientos explícitos en el perfil de egreso contribuía a la invisibilización de la perspectiva en el conjunto del proceso formativo. Este diagnóstico, desde una perspectiva SoTL, constituye una indagación sistemática sobre el estado de la enseñanza en la carrera, que pone en evidencia tanto los vacíos curriculares como las prácticas docentes no estructuradas (Bass y Linkon, 2008). 3.2 Resultados del proceso de innovación curricular A partir de estos hallazgos, se impulsó un proceso participativo de rediseño curricular con base en la evidencia recogida. Estos hallazgos fueron compartidos con la comunidad universitaria y sirvieron de base para un proceso deliberativo de rediseño curricular que se extendió durante 2023 y 2024. Este fue liderado por un Comité Curricular y un Comité Ampliado, con participación de autoridades académicas, docentes de jornada y hora, representantes estudiantiles, egresadas/os y actores externos. En línea con los principios del SoTL, se promovió una construcción colectiva del cambio, anclada en la evidencia, el diálogo interdisciplinar y la reflexión sistemática y crítica sobre las prácticas formativas (Hutchings y Shulman, 2011). Como resultado, el nuevo plan de estudio s 2025, vigente actualmente, incorpora en el perfil de egreso explícitamente las perspectivas de género, interseccionalidad y derechos humanos como fundamentos estructurantes; tres de los cuatro ámbitos de desempeño profesional integran esta dimensión; y se definen cuatro resultados de aprendizaje transversales vinculados a este enfoque. La malla curricular contempla 50 asignaturas obligatorias, de las cuales 38 (76%) tributan a alguno de estos resultados. A diferencia del plan anterior, el nuevo diseño asegura progresión formativa, articulación entre ciclos (inicial, disciplinar, profesional) y distribución temática en todas las áreas (clínica, psicosocial, metodológica), como se puede observar en la Tabla Nº2.

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