Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025
1291 Tal como plantea Felten (2013), una práctica SoTL se caracteriza por ser centrada en el aprendizaje del estudiante, empíricamente fundamentada, sostenida en la reflexión crítica del docente y compartida con una comunidad académica. Este estudio integra metodologías activas, uso significativo de IA y un enfoque centrado en el contexto técnico-universitario. Como parte del proceso de formación, el curso incluyó una serie de metodologías activas para estimular la generación de ideas innovadoras, fomentar la apertura mental más allá de la disciplina profesional, y desarrollar habilidades de trabajo colaborativo. Estas dinámicas fueron diseñadas para fortalecer su capacidad de identificar oportunidades de negocio desde múltiples perspectivas. Primeramente, se expusieron videos con ejemplos de ideas creativas, como insumo para la reflexión. Luego, se conformaron equipos de trabajo rotativos con temáticas distintas para desarrollar ideas de negocios. En cada sesión se rifaban equipos y liderazgos, promoviendo la adaptabilidad, la empatía y la gestión flexible de roles. Los temas incluían problemáticas globales, universitarias y afines a la carrera, con el fin de estimular el pensamiento crítico del estudiantado, lo cual les obligaba a cambiar marcos de referencia, ajustar sus enfoques y alejarse del pensamiento técnico exclusivo. Esta práctica desarrolló habilidades para escuchar, interpretar y argumentar desde diversos ángulos, mientras surgían liderazgos basados en experiencia y competencias individuales. Las primeras propuestas debían alejarse intencionalmente del contexto de la carrera, como ejercicio de apertura mental. Luego, cada estudiante presentó su propia idea con un afiche visual, lo cual permitió retroalimentación cruzada, y visibilizar el nivel de comprensión del enfoque emprendedor. La selección del emprendimiento definitivo se realizó individualmente, mediante una rúbrica que valoraba criterios como viabilidad, impacto y originalidad. Se seleccionó el 50% de los mejores proyectos para formar equipos. El estudiante con la mejor nota elegía a un integrante de los proyectos no seleccionados, promoviendo la reflexión sobre afinidad, habilidades complementarias y comunicación. Este proceso favoreció la toma de decisiones fundamentadas y simuló situaciones reales del emprendimiento, como la validación de ideas y negociación de roles. Cabe destacar que el cuestionario realizado, mostró que el 88% del estudiantado consideró de utilidad las dinámicas de clase para la generación de posibles ideas de negocio. Con los equipos definidos, se trabajó colaborativamente para fortalecer la propuesta emprendedora, integrando dos ejes metodológicos clave: el uso estratégico de la IA y el planteamiento del estudio de mercado. Cada equipo reformuló su idea de negocio con apoyo de ChatGPT, como herramienta creativa y técnica. Se utilizó para aterrizar ideas, identificar competencias similares y visualizar diferenciadores. Esta fase fomentó el pensamiento divergente y la claridad estratégica. Luego se desarrolló el estudio de mercado con una plantilla estructurada que guiaba la formulación de objetivos, variables y un cuestionario, los cuales se trabajaron con ayuda de la IA y el acompañamiento docente. En esta etapa se evidenció que la IA puede actuar como catalizadora del aprendizaje, en un proceso reflexivo, colaborativo y orientado a la acción, integrando aprendizajes sobre investigación aplicada, validación de ideas y análisis de entorno.
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