Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025
129 de intervenciones pedagógicas pertinentes, orientadas a una docencia centrada en el estudiante y comprometida con la equidad educativa. Marco Teórico: Desde la década de 1990, el fenómeno de la retención universitaria ha cobrado creciente relevancia en las políticas y prácticas de las Instituciones de Educación Superior (IES), a medida que se ha intensificado el interés por garantizar no solo el acceso, sino también la permanencia y titulación oportuna del estudiantado. Esta preocupación responde a una comprensión más amplia del éxito académico, donde la trayectoria formativa debe ser comprendida como un proceso complejo, influido por múltiples dimensiones que exceden lo meramente cognitivo. En este sentido, Himmel, 2002 define la retención como la persistencia de los/las estudiantes en un programa de estudios de nivel terciario hasta la obtención del grado o título, lo que implica reconocer las condiciones institucionales, sociales y personales que inciden en dicha continuidad. En el contexto chileno, las estadísticas oficiales revelan que en 2018 la tasa de retención en primer año alcanzó un 75% en el conjunto de las IES y un 78,9% en universidades(SIES, 2019) Si bien estas cifras reflejan una tendencia mayoritaria hacia la permanencia, también evidencian márgenes significativos de deserción temprana, especialmente entre estudiantes de carreras con alta carga académica y/o condiciones de vulnerabilidad. Diversos estudios han clasificado los factores que influyen en la retención en cinco grandes categorías interrelacionadas. En primer lugar, los factores individuales, como la autoestima, la perseverancia, el autocontrol y la confianza en las propias capacidades, han sido identificados como claves para enfrentar las exigencias del medio universitario (Goldfinch & Hughes, 2007)(Baker & Siryk, 1984) En segundo lugar, los factores sociales, especialmente aquellos vinculados con la interacción con docentes, el apoyo familiar y el grado de integración institucional, resultan determinantes en la construcción del sentido de pertenencia(Tinto, 1975)(Pascarella & Chapman, 1983) (Jarrett, 1997). Dentro de esta dimensión, las redes sociales actúan como dispositivos de contención y orientación vocacional. Por su parte, los factores económicos también desempeñan un papel relevante. Tinto (1987) sostiene que un nivel socioeconómico elevado tiende a incrementar las probabilidades de éxito académico, mientras que la falta de recursos financieros puede convertirse en una barrera significativa para la continuidad de los estudios. Esta dimensión se entrelaza con los factores académicos, donde variables como el rendimiento escolar previo, la motivación intrínseca, la comprensión del sentido de las tareas y la proyección de metas personales han mostrado una alta correlación con la permanencia estudiantil (Adelman, 2006) (Reed, 1968). Finalmente, los factores institucionales comprenden aspectos como la calidad de la enseñanza, el clima académico, las metodologías pedagógicas, la relación entre docentes y estudiantes, la carga de trabajo, y la existencia de mecanismos de apoyo y orientación (Figuera Gazo & Torrado Fonseca, 2012). Estos cinco ejes no deben entenderse de forma aislada, sino como un entramado dinámico que configura la experiencia universitaria. En consecuencia, el diseño de estrategias de intervención para la mejora de la retención debe partir de un diagnóstico contextualizado y multifactorial, basado en evidencia empírica y orientado a la equidad.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=