Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025
1083 cultural y cambio organizacional (Hall & Taylor, 1996; Tolbert & Zucker, 1983). La Teoría de los Stakeholders (Freeman, 1984; Mitchell et al., 1997) subraya la necesidad de crear valor con actores clave. La interacción estratégica con estos grupos refuerza la legitimidad pragmática y moral (Suchman, 1995; Donaldson & Preston, 1995) y estimula la innovación en entornos competitivos (Greenwood et al., 2011). El enfoque SoTL en contextos latinoamericanos revela que intervenciones concretas, aunque exitosas en sus propósitos, afrontan retos prácticos y culturales. Por ejemplo, el modelo de co-enseñanza mejoró el aprendizaje y la cooperación entre docentes, pero sufrió por problemas logísticos y discrepancias en las percepciones del profesorado (Pla-Campas et al., 2022). De igual modo, las microcredenciales digitales fortalecieron la empleabilidad estudiantil, aunque pusieron al descubierto carencias en trabajo en equipo y resolución de problemas (Lago Ávila et al., 2024). La incorporación de narrativas para cuestionar normas de género logró innovar el currículo, pero encontró barreras en planes de estudio excluyentes y falta de tolerancia (Dias et al., 2018). Finalmente, los incentivos institucionales elevaron la calidad de los programas y la motivación del cuerpo docente, aunque también evidenciaron trato discriminatorio hacia los profesores adjuntos (Gamboa-Suárez et al., 2020). La revisión de investigaciones empíricas situadas permite articular las particularidades institucionales con reflexiones pedagógicas más amplias en la región. Metodología. Se empleó un estudio de caso único embebido (Yin, 2018) con siete carreras orientadas a la creación de una Facultad de Arte y Diseño. La recolección comprendió análisis documental, observación no participante, entrevistas semiestructuradas y grupos focales (Glesne, 2011). El corpus se procesó en Atlas.ti mediante codificación inicial y axial (Saldaña, 2021) y análisis temático (Fereday & Muir-Cochrane, 2006). La triangulación de métodos y fuentes (Miles & Huberman, 1994) se reforzó con validación cruzada (Mathison, 1988). La credibilidad se fortaleció con revisiones de pares y devolución de resultados (Golafshani, 2003). Esta investigación cuenta con un dictamen de aprobación del Comité de Ética de la Investigación de la PUCP (2025), lo cual garantiza el cumplimiento de altos estándares de integridad académica. Resultados. La IC funciona como ciclo iterativo que enlaza creación artística, investigación académica e innovación. Surgieron cuatro dimensiones. (i) Legitimidad: estudiantes y docentes emplean IC, aunque a veces sin nombrarla de manera explícita; los organismos estatales y marcos normativos públicos aportan legitimidad regulativa, pero su rigidez tensiona la flexibilidad creativa. La legitimidad normativa se apoya en responsabilidad social e impacto comunitario, mientras la legitimidad pragmática externa sigue débil por la exclusión del CONCYTEC. (ii) Isomorfismo: presiones regulatorias exigen formalizar la IC; el isomorfismo mimético promueve la adaptación de modelos chilenos, colombianos y anglosajones, mientras el normativo se refuerza en redes académicas y demandas laborales. (iii) Cocreación: las carpetas de IC facilitan diálogo; egresados validan pertinencia; comunidades, empresas y ONGs impulsan proyectos socioambientales; expertos internacionales integran estándares emergentes. Estas alianzas nutren la innovación abierta y mejoran la calidad formativa. (iv) Cambio organizacional: desde hace más de una década se incorporan asignaturas de IC tempranas y se redefinen roles docentes hacia mentorías horizontales. Discusión. Los resultados muestran avances en la construcción de legitimidad cognitiva y normativa, pero la legitimidad pragmática externa sigue en construcción.
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