Reconstrucción(es) Sociedad Civil. Experiencias de reconstrucción en Chile post 27F desde la sociedad civil
11 Si bien en el Plan Nacional de Reconstrucción se estipula que “es imposible pretender que el Gobierno reconstruya todo o dictamine centralizadamente desde Santiago la forma de hacerlo; serán las propias comunidades, con un gran despliegue de ayuda y protección del Estado, las que determinarán los caminos de su propia reconstrucción” 8 . Una de las mayores críticas que ha tenido la reconstrucción post 27-F es justamente que ha sido poco participativa para las comunidades y que los actores privados (empresas y grandes conglomerados) han logrado un rol mucho más influyente en el proceso. Lo que responde en parte, por la historia política chilena, marcada por un Estado Subsidiario, la opacidad de sus servicios públicos (Ley de Transparencia y Acceso a la Información dictada en 2009), alianzas público-privadas y pocas instancias institucionalizadas que permitan a las comunidades ser partícipes de las decisiones públicas (Ley de Participación recién dictada en 2011). Sin embargo, tanto organizaciones no gubernamentales como universidades, han participado activamente en la reconstrucción chilena. La relevancia de Reconstrucción(es) Sociedad Civil radica en que recoge diversas experiencias donde los actores de la Sociedad Civil responden, enfocándose en las realidades donde se encuentran inmersos y considerando las particularidades de cada una de éstas, las necesidades presentes en las comunidades. No sólo se busca solucionar problemas surgidos directamente del proceso de reconstrucción, sino resolver otras necesidades pensando en el largo plazo. Como lo subraya Jesús Martín Barbero a propósito de la reconstrucción de Calarcá y Armenia en Colombia: “Hay algo que ha quedado sonando muy fuerte y es cómo la reconstrucción material de la ciudad se ha convertido en un desafío de formación de ciudadanos, de poner a la gente a transformar hechos que están obligando a convivir a gentes que no convivían antes. A intercambiar, a hacer que los sectores populares vivan un proceso de planificación no como meros objetos sino como auténticos sujetos de lo que está pasando en ellos” 9 . Esto se traducirá en una multiplicidad de respuestas venidas de ONGs, juntas de vecinos, universidades y un sinfín de posibilidades abiertas de trabajo colaborativo y asociatividad, y a la vez implicará la apertura de nuevos desafíos para lo que queda del proceso de reconstrucción dependiendo de la localidad afectada: · Sensibilizar a los ciudadanos sobre: laconfianzade loquees capazde lograr la comunidad; las ventajas de un proceso participativo; la posibilidad que la acción pública efectivamente responda a sus inquietudes entregando soluciones eficientes. 8. Plan Nacional de Reconstrucción, pp 5., Gobierno de Chile, 2010 9. J., Barbero Comunicación y Cultura Política, (Colombia: Mimeógrafo, 2009), Pág.209
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