Reconstrucción(es) Sociedad Civil. Experiencias de reconstrucción en Chile post 27F desde la sociedad civil

RECONSTRUCCIONES SOCIED DCIVIL 32 más ha condicionado el proceso ha sido utilizar los mismos sistemas institucionales ydegestióndisponibleshastaantesdel terremoto, generando algunas variaciones mínimas. Esa infraestructura anterior correspondía a una política urbana centrada en la provisión de vivienda, con un nivel muy bajo de planificación urbanística, correspondiente más bien a niveles de regulación mínimos en el espacio de los gobiernos comunales, además de tres grandes áreas metropolitanas. Han existido una serie de instrumentos anexos que por inefectivos pueden ser considerados más bien de carácter formal o ideal que hechos significativos, como mecanismos de planificación territorial a nivel regional, desarrollos urbanos condicionados o subsidios a la integración social residencial. El grueso de la política urbano-habitacional chilena es el subsidio a la demanda por vivienda y la gestión privada de la oferta. Trece meses del terremoto se instaló transversalmente la constatación de una crisis alojada en la brecha entre los discursos y designios políticos y la producción efectiva de resultados. Ha existido un desempeño satisfactorio desde el ámbito político en el sentido de que se ha financiado la totalidad de las operaciones definidas por los equipos sectoriales como las necesarias para reconstruir las viviendas. Sin embargo, dado que la oferta depende de la empresa privada y la dispersión, aumento de costos y mayores riesgos de los proyectos de reconstrucción han inhibido la iniciativa de la industria, ésta en el modelo no ha respondido a las necesidades sociales. Existe un cierto nivel de crisis a nivel político, derivada de la generación de expectativas por parte de las más altas autoridades de gobierno en relación a los plazos y alcances de la reconstrucción, en contraste con un proceso que no cumplirá dichas expectativas. Un buen ejemplo fue el cambio en los anuncios de “entregar” a “signar” subsidios como indicadores de logro, dado que en rigor sólo se ha logrado lo segundo, que es la mera asignación presupuestaria, sin garantías respecto a las gestiones que implican generar el producto que se “entrega”. El espacio de los representantes políticos no falló en su tarea de financiar el proceso, asignando en forma consensuada recursos estatales, sino que está siendo afectado por un vínculo problemático con el mundo del conocimiento y la gestión instalado en los equipos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Es la técnica la que está produciendo conflictos al no responder a la demanda desde el mundo social y político, incapaz de conducir el proceso económico, y emitiendo mensajes falsos respecto de su propio desempeño. Se entiende que las variables indicadas en relación a la infraestructura institucional que equilibra los cambios en el sistema político y de gobierno, la organización de la producción y la gestión del conocimiento son extremadamente complejas. Esto puede denominarse como un mercado de instituciones imperfectas, o un escenario de economía política (Landerretche, 2009) que distribuye el poder en el proceso. El lugar del conocimiento sobre las ciudades en el proceso de reconstrucción depende de esta economía política. Esto puede ser interpretado como una lectura rápida del marco que propone Lefebvre, en relación a la producción de

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