Reconstrucción(es) Sociedad Civil. Experiencias de reconstrucción en Chile post 27F desde la sociedad civil

RECONSTRUCCIONES SOCIED DCIVIL 30 libertad política, en términos de auto-determinación, quedan fuertemente determinados por una brecha digital, no en la cobertura de internet o telefonía móvil, sino en las formas de uso de estos recursos para aparecer en la esfera pública. 2. Cambios en la organización de la producción: Independiente de la discusión del grado de vanguardia o retraso de la economía chilena y sus niveles de productividad, lo cierto es que existe un vuelco a la organización del trabajo y la producción hacia la lógica de la “ciudad por proyectos” que describen Boltansky y Chiapello (Cadima, 2009). Se trata de un cambio en la forma de organización de todos los ámbitos de la producción respecto del contexto histórico en el que se conformaron las características principales del funcionamiento del Estado y de las instituciones que producen conocimiento. Nos referimos a “proyectos entendidos como un conjunto de actividades que requieren acciones específicas a ser coordinadas en plazos acotados en el tiempo, ejecutados por ciertos individuos con ciertas cualificaciones, con el objetivo de alcanzar un fin predeterminado” (Cadima, 2009, p. 124). 3. Cambios en la producción del conocimiento: Existe una organización de la producción y reproducción del conocimiento heredera de una institucionalidad correspondiente al momento de la expansión del Estado chileno entre las décadas de 1930 y 1970. Esta organización se encuentra en crisis y ha sido minada por las reformas neoliberales de los últimos 30 años. Ha cambiado la organización de las profesiones, sus marcos legales y normativos que ordenan su relación con el mercado laboral y el Estado; la organización de las universidades como fuentes primarias de la producción del conocimiento; la organización de las comunidades de expertos (Giddens, 1994) y su relación con los flujos de poder e información. La situación en este punto corresponde a los atributos de la condición postmoderna que describe Harvey (1990), quien cita a Daniel Bell para hablar de una “masa cultural”, en la cual los herederos de los espacios tradicionales de la producción de conocimiento – como las universidades – hoy deben necesariamente participar: “no los creadores de cultura sino los transmisores: los que trabajan en la instrucción superior, la publicidad, las revistas, los medios de emisión, el teatro y los museos: ellos procesan la recepción de productos culturales (…) e influyen sobre ella. Se trata de una masa lo suficientemente grande para constituir un mercado de cultura: compra de libros, de publicaciones (…). Y es también el grupo que, como los escritores, redactores de revistas, realizadores cinematográficos, músicos, etc., produce los materiales populares para el público más amplio de la cultura masiva” (Bell 1978, pag. 20, citado en Harvey, 1990, pág. 321). Círculos como los que antes correspondían a torres de marfil en la producción y reproducción del conocimiento, como “los que trabajan en

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