Pulvis et Umbra
19 La actual fachada del Cementerio fue realizada en el siglo pasado por el arquitecto italiano Eusebio Chelli. Se compone de dos cuerpos que se unen en la edificación cen- tral, con cúpula, la cual posee, al centro, un zócalo de gran altura. Toda la construcción está estructurada con bloques de piedra gris, pero desde el zócalo al nacimiento de la cúpula la piedra empleada en el revestimiento está pulida y es de color amarillo claro. En ambos lados de la puerta de acceso existen dos planchas de mármol blanco con las siguientes inscripciones: Estas que juzgar tumbas de los hombres porque en ellas descansan sus cenizas. Es la cuna sagrada donde empieza a renacer el alma a mejor vida, José María Núñez; y Aquí el valle de lágrimas concluye. Las sombras que los envuelven se disipan más allá está la luz. La luz eterna nuestra sed de alcanzarla es infinita, Luis Barros Méndez (Lazo, 1959, p. 77). Como remate del vano se encuentra un frontón triangular, debajo del cual se lee en relieve CEMENTERIO GENERAL. Encima se encuentra una escultura que expresa patéticamente la muerte del hijo amado, a sus costados encontramos la representa- ción de los hijos que le sobreviven. La cúpula, que nace a continuación, es semicircular, cubierta de estuco y forma estrías horizontales. La cima de ella está coronada por un campanario con ventanas rectangulares en sus cuatro costados. Dos columnas con ca- piteles jónicos se encuentran en la fachada del ventanal. Estos determinan tres vanos. Este gran campanario tiene como cubierta una réplica de la cúpula anterior (metálica), en cuyo punto más alto se eleva al cielo una cruz cristiana. Las fachadas inmediatas son simétricas y se hallan a ambos lados del acceso. Posee tres puertas vidriadas de madera, cada una terminada en arcos de medio punto, reforzadas por rejas cuadricu- ladas. Las puertas centrales llevan cruces de color verde y las laterales, rojas. A mayor altura desde el nivel del piso, se encuentra un friso horizontal a lo largo de la fachada, encima del cual va una balaustrada con dos pedestales que sostienen dos esculturas con motivos religiosos (vírgenes) de tamaño natural. El edificio se proyectó respetando las normas de estilo neoclásico, pues re- úne muchas de sus características. Se puede apreciar una búsqueda en el sentido de la horizontalidad de su fachada, a pesar de tener un volumen tan alto y pesado en el centro. Está perfectamente contrarrestado por los extensos zócalos y frisos que lo recorren en gran parte, también por las cuidadosas hiladas de piedras que van de extremo a extremo y, en fin, por el alto muro de circunvalación del cementerio que se continúa a ambos lados del edificio.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=