Participación de personas con discapacidad en la educación sexual y afectiva integral (ESAI)

32 PARTICIPACIÓN DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD EN LA ESAI resultados, ya que aumentan la autoeficacia (confianza y competencias) de las personas cuidadoras para abordar el tema y mejoran los patrones de comunicación entre integrantes de la familia. • Proveer apoyos: si la PcD desea ejercer derechos como la maternidad/ paternidad, es esencial que la familia provea una red de apoyo estable, con- fiable e incondicional que la guíe y sostenga. Para garantizar derechos y una sexualidad plena, se requiere que la familia cambie su foco del control a la confianza, reconociendo a la PcD como un sujeto de derechos, deseos y proyectos de vida, cumpliendo el rol de orientar, acompañar y sostener su autodeterminación y autonomía, evitando la sobre- protección o sustitución de decisiones, aun cuando surjan desde la intención de cuidado. Existe una brecha significativa en la formación y participación de las familias en los procesos de ESI, ya que muchas de ellas no cuentan con información actualizada ni con instancias de asesoría y capacitación en sexualidad. Además, debido a diversas necesidades, valores, creencias, experiencias o situaciones que enfrentan, pueden entrar en tensión con los enfoques y perspectivas propuestos en los establecimientos educativos. A ello se suma, por diferentes factores, la limitada disponibilidad de tiempo y recursos familiares para participar en actividades escolares, lo que dificulta la generación de procesos sostenidos de diálogo y formación conjunta. Debido a esto, las escuelas deben desarrollar estrategias flexibles y acce- sibles para vincular a las familias, incorporando espacios de aprendizaje comunitario, materiales comprensibles y acompañamiento respetuoso de sus tiempos y realidades.

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