Para que nadie que atrás. A la memoria de nuestras(os) compañeras(os) y maestras(os)

274 Miguel Mata Chacín UNA VIDA NO BASTA Por Marcela Calvo Miguel Mata, el joven venezolano que vino a Chile en 1966. En mayo de 1966, apenas comenzando a cursar mi carrera de pe- riodista, me comentaron que habían ingresado dos compañeros extranjeros a la Escuela de Periodismo. Entonces pedí que me pre- sentaran al estudiante venezolano, pues pensaba ir a trabajar un tiempo a su país cuando me graduara. Fue así como conocí a Mi- guel Mata y desde ese día fuimos inseparables. Él era seis años ma- yor que yo y lo que más llamó mi atención fue su hablar pausado y su habilidad para transmitir vivencias y conocimientos, quizás porque había cursado algunos años en la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Muy pronto nos reunimos con otros cinco compañeros para ini- ciar la elaboración de nuestro seminario de título: Juan Bastidas, Ernesto Saúl, Fresia Fernández, Hernán Barahona y María Euge- nia Cabrera. Obtuvimos la nota máxima, desarrollando un tema que hoy, sesenta años después, sigue siendo de gran actualidad da- dos los cambios que Estados Unidos está planteando respecto a su posición hegemónica en América Latina. Su largo título – ”Marco contemporáneo de las relaciones hemisféricas: evolución política y su reflejo en la prensa” – evidencia buena parte de las bases histó- Nos casamos en enero de 1969, aprovechando las vacaciones de ve- rano previas al inicio de nuestro último año en la escuela. El 1 de abril de 1970 la Universidad de Chile nos otorgó –con distinción unánime– nuestros respectivos títulos de Periodistas. La razón de rendir el examen de grado casi apenas iniciado ese año académico fue porque Miguel ya tenía una oferta de trabajo en la Associated Press (AP), en Caracas, pero antes deseábamos realizar un viaje aventurero por algunos países de América del Sur, por tierra y libre de fechas. De este modo, durante varias semanas recorrimos unos ricas asociadas a la realidad actual. Interesado en las más diversas materias, Miguel y otros compañe- ros crearon el Club Fotográfico, guiados por Domingo Ulloa –en- tonces nuestro profesor de Fotograf ía–, quien fue un destacado académico y laboratorista, formador de cientos de periodistas de la Universidad de Chile en esta materia. Rumbo a Venezuela

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