La palabra maldita y otros escritos urgentes

30 31 posesión de nuestra potencia plural y nos falta la fe en nosotros mismos y la verificación de la pro- pia potencia. En bien de nosotros y del mundo, la fusión de los pueblos latinoamericanos debería ser apresurada en estas horas, que son de soluciones vertiginosas y de decisiones drásticas de nuestros destinos raciales y nacionales. S a n d i n o , c o n t e s ta c i ó n a u n a e n c u e s ta Voy convenciéndome de que caminan sobre la América vertiginosamente tiempos en que ya no digo las mujeres, sino los niños también, han de tener que hablar de política, porque política ven- drá a ser (perversa política) la entrega de la riqueza de nuestros pueblos; el latifundio de puños cerra- dos que impide una decorosa y salvadora división del suelo; la escuela vieja que no da oficios al niño pobre y da al profesional a medias su especialidad; el jacobinismo avinagrado, de puro añejo, que niega la libertad de cultos que conocen los países limpios; las influencias extranjeras que ya se desnudan, con un absoluto impudor, sobre nuestros gobernantes. Son ciertas las palabras con que Froilán Tur- cios ha hablado del general Sandino: «Los ojos del mundo (yo diría del mundo español, porque al resto le importamos bien poco) están puestos * El Mercurio (Santiago), marzo de 1928.

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