La palabra maldita y otros escritos urgentes

23 cátedra colectiva de pacifismo. Si en el filo de la cir- cunstancia que vivimos la legión de la paz deser- tase entera o raleasen sus filas, ya bastante entecas, a las almas libres del mundo no les quedaría sino la aceptación de la carnicería como único corte del nudo gordiano. El solo pensar esto da cierta ver- güenza respecto del género humano. Es preciso que los que no militamos en nin- gún partido salgamos, pues, de nuestra soledad para decir sin miedo la propia convicción, que es más o menos la siguiente: la América Latina sigue siendo fiel a la causa de la paz, especialmente en la porción de sus educadores y de sus intelectuales. Bien se puede añadir a estos dos gremios el ancho sector del pueblo que trabaja en las faenas pací- ficas de la industria y del inmenso campo ameri- cano. Si resultara que estos cuatro sectores fuesen flacos –y sabemos bien que no lo son–, aun así, como simples minorías sensibles y alertas, tendría- mos el deber de juntarnos para hablar sobre una catástrofe que puede herir a la América Latina en el plexo solar de su economía y en el de sus prin- cipios espirituales.

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