La palabra maldita y otros escritos urgentes

17 Otra carta más: Ahora hay un tema maldito, señora, es el de la paz. Puede escribirse sobre cualquier asunto vergonzoso: defender el agio, los toros, la ‘fies- ta brava’ que nos exportó la madre España, y el mercado electoral doblado por la miseria. Pero no se debe escribir sobre la paz: la pa- labra es corta pero fulmina o tira de bruces, y hay que apartarse del tema vedado como del cortocircuito eléctrico. Y otra carta aún dice: No tengo ganas de escribir nada. La paz del mundo era ‘la niña’ de mis ojos. Ahora es la guerra el único suelo que nos consienten abo- nar. Ella es, además, el ‘santo y seña’ del pa- triotismo. Pero no se apure usted; lo único que quiere el llamado ‘pueblo bruto’ es que los dejen trabajar en paz para la mujer y los hi- jos. Tienen ojos y ven, los pobres. Solo que de

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