Un puñado de almendras
210 La hoja de suculenta que me regaló mi abuela demoró un año en echar raíz ella dijo que la plantara en cualquier pedazo de tierra Pasaron los meses, pensé que estaba muerta pero perseveré en conservarla La guardé confiando en la calma o en la resurrección Lo no-vivo ahora es una hoja de tonos rojizos que crece en diagonal buscando el sol como las otras plantas que hay en casa Quizás nosotros tampoco somos tan verticales como creemos pasamos varios años en posición horizontal aguardando el sueño o aprendiendo a caminar Estamos también en la pendiente como un péndulo sobre la tierra El tiempo en una suculenta es un brote de un centímetro un día de luz o una mañana de niebla
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