Reordenamiento de los días

21 Ángel Cuevas, todas textualidades que están pensando la construcción de una ciudad que se ha vuelto otra; que se vuelven al tránsito y atestiguan una temporali- dad nueva de individuos que sufrieron el exilio interior en medio de la transformación urbana. Un año después se publicaría el debut literario de Carmen Berenguer, Bobby Sands desfallece en el muro , y Chistes para desorien- tar a la policía poesía de Nicanor Parra; y si tomamos tan solo ese par de años como antecedente, entonces la pregunta se precipita: cuánto horror requiere desgra- nar la palabra, al tiempo en que el silencio se vuelve un alfabeto complejo y en expansión; y cómo empezar nuevamente, sin un suelo donde afirmarse, donde rea- firmar arraigo. Como una poética de la vigilia insomne, entremedio del pantano estos poemas formaron parte de una historia de rearticulación, tan colectiva como informe, y se detuvieron y miraron lo suficiente para poner a burbujear el agua estancada a su alrededor, la palabra vaciada. * Una persona ocupa cerca de doscientos músculos para caminar. Al menos diecisiete para mirar, y porta en promedio ochenta y seis mil millones de neuronas con las que puede comunicarse, reír a mandíbula batiente, llenarse los pulmones, escribir un poema. Habría que

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